Yo no tuve demasiada buena relación con mis padres y no conocí a mis abuelos, así que no sé si me parece buena idea de llevarlos en mis huesos. Cuando se dice que tras la muerte, nos reuniremos con nuestros seres queridos, yo siempre tiemblo porque no me gustaría encontrármelos otra vez.
Saber de dónde vienes puede sostenerte, pero no debería pesarte ni marcarte más de lo necesario. Hay una línea fina entre honrar lo heredado y vivir condicionado por ello. A veces uno acaba sintiendo más lo que arrastra que lo que elige… como si esos huesos no solo suspiraran, sino que además dieran instrucciones. Que lo que has recibido te dé raíces, no cadenas. Y que lo que hagas con tu vida tenga más que ver contigo que con todo lo anterior. Un fuerte abrazo.
Uno de mis sueños persistentes es la de volver al pasado digamos a 1500 y alli conocer a mis antepasados..... ¿que clase de gente serian? ¿buenos? o ¿bribones?
Sea lo que sea que hiceren, todo eso influyo y me afecta directamente
Nosotros rastreamos a mi familia materna hasta muy atrás, hasta la Alemania del siglo IX y el viaje a colonizar el sur de Chile. También a veces me pregunto cómo serían, qué sueños tenían y qué partes de ellos todavía persisten en mí. Saludos
A querer y no, es algo a lo que no nos podemos restar. Deja tú lo genético, las formas de ser y de pensar. A veces actúo tan mi mamá o tan mi papá, hasta en cosas que llegué a criticarles... Pero me gusta. Un abrazo.
Es un temazo, tan amplio como interesante y nosotros recojemos todo ese legado. Yo conocí a mis bisabuelos, a mis cuatro abuelos, me he sentido priviligiada y guardo como un tesoro su cariño y enseñanzas... Hace reflexionar... Un beso.
Uff...puede ser que vivan en uno por una cuestión de sangre y herencia, pero nunca lo pienso. He leído algún comentario por ahí arriba que les gustaría conocer a sus ancestros. Es algo que jamás me planteé. Creo que no me gustaría. Cargar con una familia ya es suficiente, sea como sea. Y uno tiene mucho de ellos, puede gustarte o no, pero es así. Es una carga de la que no puedes escapar.
¡Menuda carga llevamos! Pero estoy contenta con llevarla en mi mochila.
ResponderEliminarCuántos ancestros de los que no sabemos nada! Una pena
ResponderEliminarPrecioso tu poema
Besitossss
Los recuerdos nos conectan con nuestros muertos. Son pasado que agrieta nuestro hoy. Desdoblamos el hoy cada vez que actualizamos el ayer.
ResponderEliminarUn besazo.
Qué buen legado te han dejado, eres todo un misterio.
ResponderEliminarEse equipaje es muy pesado para llevarlo toda la vida. Besos
ResponderEliminarLa única patria es la familia.
ResponderEliminarUn abrazo.
no estoy de acuerdo.
EliminarPues lo siento, aunque me parece un fallo de las teclas.
EliminarYo no tuve demasiada buena relación con mis padres y no conocí a mis abuelos, así que no sé si me parece buena idea de llevarlos en mis huesos. Cuando se dice que tras la muerte, nos reuniremos con nuestros seres queridos, yo siempre tiemblo porque no me gustaría encontrármelos otra vez.
ResponderEliminarNo lo había pensado. Menuda responsabilidad.
ResponderEliminarSaludos.
Saber de dónde vienes puede sostenerte, pero no debería pesarte ni marcarte más de lo necesario.
ResponderEliminarHay una línea fina entre honrar lo heredado y vivir condicionado por ello. A veces uno acaba sintiendo más lo que arrastra que lo que elige… como si esos huesos no solo suspiraran, sino que además dieran instrucciones.
Que lo que has recibido te dé raíces, no cadenas. Y que lo que hagas con tu vida tenga más que ver contigo que con todo lo anterior. Un fuerte abrazo.
Uno de mis sueños persistentes es la de volver al pasado digamos a 1500 y alli conocer a mis antepasados..... ¿que clase de gente serian? ¿buenos? o ¿bribones?
ResponderEliminarSea lo que sea que hiceren, todo eso influyo y me afecta directamente
Un respiro di memoria che lega presente e passato in un unico battito di vita.
ResponderEliminarBuon pomeriggio
Tan bonito como tú.
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
Així és i no només a la sang...
ResponderEliminarPetonets, Xavi.
Nosotros rastreamos a mi familia materna hasta muy atrás, hasta la Alemania del siglo IX y el viaje a colonizar el sur de Chile. También a veces me pregunto cómo serían, qué sueños tenían y qué partes de ellos todavía persisten en mí.
ResponderEliminarSaludos
sentido poema, en cada quien la herencia y la memoria batalla sin tregua
ResponderEliminarbesitos
Subscrevo as palavras de J. C.
ResponderEliminarBesos.
Por supuesto que somos herederos de sangre todos.
ResponderEliminarUna mochila de peso, que hay que cargar.
Feliz semana.
Un abrazo
Así les das vida.
ResponderEliminarVenimos de otros y estamos hechos en gran parte de ellos, nos guste o no.
Besos
A veces(raras) yo también siento el reclamo de una canción desconocida.
ResponderEliminarBesos***
A querer y no, es algo a lo que no nos podemos restar. Deja tú lo genético, las formas de ser y de pensar. A veces actúo tan mi mamá o tan mi papá, hasta en cosas que llegué a criticarles... Pero me gusta.
ResponderEliminarUn abrazo.
Es un temazo, tan amplio como interesante y nosotros recojemos todo ese legado. Yo conocí a mis bisabuelos, a mis cuatro abuelos, me he sentido priviligiada y guardo como un tesoro su cariño y enseñanzas...
ResponderEliminarHace reflexionar...
Un beso.
Eso sí es una herencia
ResponderEliminarEn cierta forma nos influyen.
ResponderEliminarBesos.
Uff...puede ser que vivan en uno por una cuestión de sangre y herencia, pero nunca lo pienso. He leído algún comentario por ahí arriba que les gustaría conocer a sus ancestros. Es algo que jamás me planteé. Creo que no me gustaría. Cargar con una familia ya es suficiente, sea como sea. Y uno tiene mucho de ellos, puede gustarte o no, pero es así. Es una carga de la que no puedes escapar.
ResponderEliminarTodo lo sucedido para que tú estés aquí y ahora, maravilloso recorrido; y precioso poema
ResponderEliminarPrecioso poema para recordar a tus antecesores.
ResponderEliminarBesos.
Para bien y para mal, así es.
ResponderEliminarBss.
Me has hecho pensar ( fíjate…)
ResponderEliminar