Desaparecieron.
Nunca están.
Ni la gente.
Ni las ilusiones.
Y ya me canso
de buscar
lo que no existe.
No hay más remedio
que enterrar el pasado.
Lápida mental:
"Aquí yacen
los mejores momentos
que atesoré en mi vida".
Deposito en la memoria
un ramo de crisantemos neuronales
y doy el duelo emocional por acabado.
Los recuerdos son el consuelo.
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
Cerrar capítulos para que se abran otros nuevos
ResponderEliminarViernetes!
Si te da resultado acabarás con los sicólogos...
ResponderEliminarBesos***
Un abrazo, Toro.
ResponderEliminarSiempre me dejas pensando en tu forma de ver la vida.
Muchas veces recordar el pasado, en volver a vivirlo. Algunas veces es necesario.
ResponderEliminarY quedan los recuerdos, esos que nunca mueren.
ResponderEliminarBesos.
Demóslo por acabado.
ResponderEliminarSaludos.
El pasado no se puede tocar.
ResponderEliminarHay que tener cuidado al tragarse 100 copias de una foto de la enamorada. Puede presentarse un cuado de alergia a la pasta de papel
Un beso.
Ainda tens tempo pela frente: não desesperes .
ResponderEliminarBesos
Ojalá se pudiera enterrar así de fácil ! Besos
ResponderEliminarLo de la foto és molt fort! ;-)
ResponderEliminarPetonets, Xavi.
ResponderEliminarBuscar lo que no existe es desilusionarse de por vida. Mejor cerrar capítulos y no indigestarse con tanta foro. Besos
El consejo del lateral, no podría ser más efectivo. :))
ResponderEliminarY la lápida mental, es lo mejor que se puede hacer para caminar con agilidad y con capacidad para recibir nuevas y mejores vivencias, v que de seguro las hay.
Un gran abrazo!!!
Son etapas, y esa ya pasó.
ResponderEliminarA seguir...
Indigestión segura 😀
Besos.
De acuerdo contigo, Toro. Cuando algo se atasca pasa pagina y no mires atrás. Un abrazo.
ResponderEliminarSi quieres te mando un notario que conozco para que dé fe.
ResponderEliminarSaludos.
Interesante concepto el de lápida mental.
ResponderEliminarUno intenta no pensar en eso, intenta evitar lo trascendental, y así vamos... lobotomizados, muertos en vida.
Abrazos Toro Salvaje querido.
Hasta las próximas vueltas por tus páginas poéticas!!!
Temo a los fantasmas de recuerdos que si quisiera, quedaran sepultados...
ResponderEliminarPues no te digo ná, con lo que está pasando en mi Ceuta, para poner un mausoleo, una lápida es poco.
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