Las persianas
han sido azotadas
toda la noche por el viento.
Y con ellas mis recuerdos.
Viento de infancia malherida
en un lejano colegio de niños internos.
Viento desgarrado.
Viento de corazón desalmado y fiero.
Allí no había padres.
Tampoco estaban los amigos del barrio.
Allí había tristeza y abandono.
Allí había frialdad y desconsuelo.
Y sobre todo había mucho viento.
El viento era el rey del día y de la noche.
El viento encabritaba el mar, la vida y el cielo
y doblaba las palmeras hasta que besaban el suelo.
El viento arrancaba sueños.
El viento gemía por los pasillos lóbregos.
El viento era padre, hermano, tío y abuelo.
Ese viento entró en mi cabeza y allí se quedó.
En noches como la de hoy
me hace retroceder en el tiempo
mientras feroz y poderoso sigue ululándome por dentro.
Te mando un abrazo inmenso
ResponderEliminarEl viento trastorna. Un poco no, pero demasiado...
ResponderEliminarAbrazooo
Hay un poderoso aliento que impulsa a niños con infancias dolorosas a adulteces llenas de fuerza y creatividad.
ResponderEliminarQué tristeza, los recuerdos desagradables siempre pesan más que los bonitos y dejan huellas más profundas. Pobre niño.
ResponderEliminar¡Cuánto desamparo en este poema!
ResponderEliminarMe dio mucha pena imaginarte ahí.
Un beso
Hoy me han despertado los azotes que daba el viento a mi ventana.
ResponderEliminarA las tres me ha despertado, ya no he podido reconciliar el sueño.
Un 🫂 abrazo 🤗 de ❤️
Trajiste a mi memoria la lluvia y el viento azotando las ventanas en un internado compostelano en el transcurrieron cinco años de mi adolescencia.
ResponderEliminarOjalá se pudiesen comprar recuerdos bonitos, yo los coleccionaría.
Un beso.
El viento, la lluvia y tanto por desear se modere!!
ResponderEliminarTe dejo abracicos y
Besicos muchos.
Tenho muita compaixão por quem viveu a sua infância /adolescência em instituições de internato.
ResponderEliminarAbraço solidário, Xavi.
Un ricordo intenso che ulula come il vento stesso, impossibile da dimenticare.
ResponderEliminarBuona giornata
Un abrazo muy fuerte 😘
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
Yo también estuve interna en las Escolapias, es verdad lo que dices.
ResponderEliminar¿por qué había esa moda de los internados? aunque yo he de decirte que me lo pasaba bien.
Hay recuerdos que se quedan en lo más hondo de nuestro ser. Y vuelven sin avisar, por muchos años que tengas. Quizás son menos dolorosos pero cuando van asociados a algo concreto se vuelven intensos por desgracia. Yo odio el viento...es algo que me supera.
ResponderEliminarTe mando un abrazo.
Abrazo a ese niño y al adulto que hoy eres***
ResponderEliminarSon los recuerdos tristes de la infancia que persisten en quedarse. Uf, intensos versos. Abrazos Toro
ResponderEliminarUn abrazo grande Xavi.
ResponderEliminarEls internats s'haurien de prohibir...
ResponderEliminarPetonets, Xavi.
El viento es inquietante. Saludos
ResponderEliminarHay recuerdos buenos y no tan...
ResponderEliminarBesos.
Odio el viento! los dos poemas fantásticos. Besos
ResponderEliminarMi infancia fue bastante triste así que recuerdos bonitos de esa época, tengo pocos. El viento cada vez que llega se lleva alguno. Besos
ResponderEliminarSiempre que tenía la tentación de quejarme del colegio cuando estaba en él (y tenía muchos motivos para hacerlo) pensaba en mis compañeros internos, de no tenían mi privilegio de ir a dormir a casa todos los días.
ResponderEliminarSaludos.
Toro, me toco de cerca este poema, estuve en un internado de monjas hasta mi adolescencia, pero ese vacío de padre y madre primero me enojo pero con el tiempo la vida me hizo fuerte y mi infancia fue alegre porque yo quería, tenia el cariño de muchas personas y aprendí mucho.
ResponderEliminarEn los cuentos que escribo pongo pedacitos de mi vida, no fue fácil, pero lo logre.
El nombre Mathilde era de mi madre y me lo pusieron a mi y nunca quise que me llamaran así y siempre dije mi segundo nombre Noemi.
Hice las pases con mi vida, no guardo rencores ni dolor, solo pienso en ser mejor cada día dándole a mis hijas todo el amor, ternura y tiempo que yo no tuve.
Que tengas un hermoso y feliz día
Los dos poemas preciosos Poeta de la vida
Besitos Toro
De todos los fenómenos atmosféricos, el que menos me gusta. Quizá porque arranca sentimientos de cuajo.
ResponderEliminarSaludos.
Tremenda crónica del dolor, amigo... Nos dejan impactados tus palabras...
ResponderEliminarUn saludo.
Un vendaval que nos arranca hasta las ideas más locas.
ResponderEliminarBesos.