En un pueblo
de aspecto medieval
ubicado entre dos ríos
en el centro de España
el Viernes Santo
a las doce de la noche
se matan tres gallinas
en la puerta de cada casa
y con la sangre obtenida
se elaboran las famosísimas
morcillas "Cocorocooooooooooó"
que luego son vendidas
a los turistas que visitan el pueblo
y con lo que se recauda
se compran más gallinas y gallinas
y así llevan más de quinientos años
sin que se les ocurra ninguna idea nueva.
Las tradiciones marcando el camino, el tiempo.
ResponderEliminarMe gustan las historias medievales, pero lo de matar animales, yo no lo apruebo, ni antes, ni ahora ni en el futuro.
Las vacas nos dan la leche, de ahí el queso, las gallinas los huevos, ya tenemos ahí lo necesario, por qué matarlos.
No como carne, no me gusta, se me hace un nudo y no puedo tragar.
Un abrazo toro, y feliz día.
Feliz día, Carmen.
EliminarAnda, morcillas de pollo, qué fit
ResponderEliminarBesitossss
Quinientos años repitiendo la misma escena con la disciplina de un ejército prusiano. Ahí siguen. Firmes. Y el turista... cámara en mano y se marcha con una morcilla bajo el brazo. Para que cambiar si funciona
ResponderEliminarPodrías titularlo "Tradiciones sangrientas" aunque no podrían competir con algunas aún vigentes que ponen los pelos de punta...
ResponderEliminarBesos***
Pa qué van a cambiar, si se venden toas!!!
ResponderEliminarSaludos.
A lo mejor algún año intentaron cambiar algo, la cagaron y tuvieron que volver a la tradición.
ResponderEliminarSaludos.
Un ciclo cruento e assurdo dove la tradizione mangia se stessa (e i turisti) da mezzo millennio.
ResponderEliminarBuon venerdì
Toro, este pueblo debería tener su propio ministerio de Tradiciones Inmutables. Quinientos años matando gallinas a medianoche y fabricando morcillas turísticas… eso es perseverancia cultural. Uno se imagina a los vecinos diciendo: “¡Si funciona el cocorocó, para qué cambiar!” Bendita terquedad española, digna de museo viviente.
ResponderEliminarSaludos
Sguro que se han hecho famosas y se venden hasta en Amazón.
ResponderEliminarLas costumbres se hacen leyes, dice el dicho, y además limitan la creatividad.
ResponderEliminarBesos.
Tu imaginación sí que está bien diseñada, Hasta las gallinas producen más que carne y huevos.
ResponderEliminarBienaventurada tu mente.
Un beso.
Jajajaja, como los de la tamborrada de tres días de un pueblo de Albacete, tampoco se les ha ocurrido nada mejor.
ResponderEliminarMíralo, que es de verdad
Besos
Lo acabo de ver.
EliminarPor favor...
ja,ja,ja, lo de las morcillas cocorocó me ha podido. Qué gracia me ha hecho. Besos
ResponderEliminares una forma de mantener vivas esas tradiciones, incluso algunos usan un pavo en vez de gallinas
ResponderEliminarsupongo el fin seria si estos vegetarianos se ponen a protestar