Pasan las horas
sin apenas mirarme.
Horas huecas.
Horas de otros.
Horas que jamás serán mías.
Ilusiones y sueños
me ignoran
cuando asoman
por las calles con vida.
El tiempo
quiere borrarme
y cerrar el cuaderno negro.
Ese cuaderno
que escribe
con mi nombre
desde hace tantos años.
No digo nada.
A quién podría quejarme?
A nadie.
Es mi epílogo
que se va escribiendo
en un silencio que espanta.
Un silenzio che pesa come un destino, dove anche il tempo sembra dimenticare il nostro nome.
ResponderEliminarBuona settimana
Guapo!
ResponderEliminarEs bastante inquietante.
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
Ese cuaderno negro de todos, en este capitulo, espanta.
ResponderEliminarFeliz semana toro.
Abrazo
¡Quejarse! No vale la pena.
ResponderEliminarSaludos.
Qué desesperanza escribes, genial el poema.
ResponderEliminarToro, en este poema tu voz parece escrita desde el borde del tiempo, allí donde las horas ya no son refugio sino espectros. Hablas de “horas de otros”, y siento en esas palabras la pérdida más íntima: la de uno mismo. Ese “cuaderno negro” que se resiste a cerrarse es tu biografía interior, una escritura contra la nada. Mientras el mundo sigue su curso indiferente, tú anotas el desvanecimiento, sin rencor pero con lucidez. El silencio que “espanta” no es rendición, sino testimonio. En él, todavía respira una conciencia que no renuncia del todo a ser palabra.
ResponderEliminarTudo o que começa não tem outra alternativa senão acabar.
ResponderEliminarO epílogo pode ser doloroso, mas a certa altura é aceite sem reclamações.
Excelente poema, os meus aplausos.
Boa semana.
Um abraço.
Ni siquiera se ve la luz al fondo del cuaderno.
ResponderEliminarAbrazos!
Para tu poema y el de la derecha, un consejo de un viejo recalcitrante: todavía sigue interesando vivir.
ResponderEliminarA pesar de que no nos lo ponen fácil.
Un abrazo.
Pues a mí me parece que dices muchas cosas y que te quedan muchas más por decir.
ResponderEliminarSaludos.
Solo puedo dejarte un abrazo😔***
ResponderEliminar¡Ofú!
ResponderEliminarXavi, la vida con todas sus "pegas" es un regalo, además valioso.
Besos.
La muerte es la mayor realidad del futuro. Eres inteligente y sabes lidiar con el hoy que la mantiene alejada. Los recuerdos del pasado nos hacen ver que estamos hechos de instantes irreprochables.
ResponderEliminarLarga vida al Toro.
Un beso.
Ninguém te apagará no tempo. Aí fica a tua estupenda poesia para te perpetuar!
ResponderEliminarBeso, boa semana.
Hores plenes de poesia, de vegades d'aquella que fereix de tan real com és.
ResponderEliminarPetonets, Xavi.
Toro, ese cuaderno negro del que hablas impresiona. Hay versos que transmiten una tristeza muy honda. Pero mientras alguien es capaz de escribir así, el cuaderno difícilmente puede cerrarse del todo. A veces creemos estar en el epílogo y resulta que solo era una página más del capítulo. Un abrazo.
ResponderEliminarEl epílogo no es el final, todavía queda por escribir la contraportada. Y a ese hombre roto hay que recordarle que existe el arte de querer nuestras cicatrices. Besos
ResponderEliminarInquietante ! A veces busco a quién me prestó las horas, meses años que me sobran ... No lo encuentro .. Un abrazo
ResponderEliminar