Ayer por la tarde me saludó.
Yo daba un paseo.
Ella iba con bolsas de compras.
Su cara
me resultó familiar
pero no logré identificarla.
Nada nuevo en mí.
Ya estoy habituado
a mi memoria negligente.
Hablamos de nimiedades
hasta que nos despedimos.
Después supe quién era ella.
Y me dolió.
Tuve que sustituir
su recuerdo antiguo
tan juvenil y hermoso
por el de ayer por la tarde.
Tiempo malo.
Tiempo perverso.
Tiempo devastador.
Cómo puede el tiempo hacernos eso?
Quién le ha dado permiso para tanto horror?
El miedo a quedar con gente que hace mucho tiempo que no ves y que la mueca desvele sus pensamientos. Y controlar tu mueca.
ResponderEliminarAysh
Besitossssss
Questi versi colpiscono per la malinconia del ricordo e la crudele consapevolezza del tempo che trasforma ciò che era familiare in dolore inatteso.
ResponderEliminarBuona giornata
El tiempo lo aniquila todo. Con el paso de los años vemos a los otros decrépitos, pero ellos ven también que los años hicieron mella en nosotros. No nos libra de ello ni la canción que aúno corazones en el pasado.
ResponderEliminarUn beso atemporal.
Que la vida iba en serio
ResponderEliminaruno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
Jaime Gil de Biedma
Joselu, no lo conocía. Buen poema, perfecto para el post de Toro.
EliminarSí, un poema muy adecuado.
EliminarAlgún ser humano, tiene la hoya cogida con la mano.
ResponderEliminarEsos recuerdos hermosos, nos avivan.
Feliz día
Un abrazo
El tiempo, ese que escapa a nuestro control y que todo lo pone en su lugar, el que no perdona, ni vuelve atrás ¡Y se va en un suspiro!
ResponderEliminarGrandes versos nos dejas.
Besitos.
y no te pasa que ves a todos más viejos que tú?
ResponderEliminarSí, justo eso, jajajaa
EliminarHoy tu poema tiene su punto. Realidad cien por cien. Yo aún no sé reconocerme ni en el espejo ni en el reflejo de un escaparate; siempre acabo soltando un “¡Madre mía, qué pena!”. De todos modos, menos mal que en los blogs no nos ven. Aquí la escritura no delata la edad; más bien la disimula o hasta la rejuvenece bastante. Si ni nosotros mismos nos reconocemos, ¿cómo vamos a reconocer a los demás? Y además coincido con Marie: curiosamente, a los otros siempre los veo más viejos que yo. Un abrazo, que ese sí es reconocible.
ResponderEliminarA mí también me parecen todos unos carcamales, y yo en cambio una maravilla, jaja.
EliminarUn abrazo.
Son los riesgos de encontrarse con alguien del pasado. Te entran ganas de correr a casa a mirarte al espejo. Besos
ResponderEliminarEl tiempo es cruel.
ResponderEliminarBesos***
Pobrecita. Y qué manera tan bonita de llamarla vejestorio.
ResponderEliminarA ver, vejestorio no... no fue la edad lo que más me impresionó ayer... pero bueno, prefiero no entrar en detalles.
Eliminarel tiempo no nos perdona ni hace prisioneros...
ResponderEliminarEs la jugarreta de la vida.
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
Si su conversación te gustó, eso es lo que importa, que no ha envejecido mentalmente..
ResponderEliminarA todos nos pasa factura el paso del tiempo. Y que sea por muchos años.
ResponderEliminarSaludos.
Y nadie se libra.
ResponderEliminarCuando ves alguien con frecuencia o a ti mismo casa día, no lo notas o lo notas menos, lo malo es cuando te reencuentras después de bastante tiempo.
Besos
Un cop de realitat. ;-)
ResponderEliminarAferradetes, Xavi.
Siempre ha sido así.
ResponderEliminarBesos.
Ay, no sé si se fue mi comentario o lo eliminé ☺️ como sea... Es horrible lo que nos hace el tiempo.
EliminarBesitos jóvenes de vieja.
Por eso decimos que el tiempo es cruel.
ResponderEliminarSaludos.
Ná, el paso del tiempo no perdona, es la vida misma, ¡Anda que no"
ResponderEliminarBesos.
Me dejas pensando, Toro. Voy a considerar dormir como los murciélagos. Veré entonces si el peso de la sangre ayuda... Un abrazo
ResponderEliminarToro, el tiempo es implacable y lo que tiene de bueno es que es justo, no hay coima que lo detenga.
ResponderEliminarAy me duele todo jajaja
Es siempre una delicia visitarte poeta de la vida, que pases un precioso día
Besitos Toro
Las raras veces que entro a Facebook veo fotografías de las mujeres de las que estaba perdidamente enamorado hace años y no lo puedo creer, se ven muy, pero muy rucas, jajajaja. Imagino que pensarán lo mismo de mi.
ResponderEliminarAbrazo poeta.
El tiempo pasa para todos. Qué digo "pasa", nos arrolla.
ResponderEliminarNos rompe la vanidad.
Bss.