Si por la noche
escuchas con el corazón
bajo el amparo de las estrellas
oirás los redobles lejanos
de los tambores de fuego y misterio.
Son los ejércitos del tiempo
que avanzan marciales y majestuosos
por los confines de galaxias y constelaciones.
Cuando eso te suceda
piensa en todos los que te precedieron.
En sus noches antiguas
y sus preguntas sin respuestas.
Y no digas nada.
Antes de dormirte da las gracias por tanta belleza.
Pocas cosas tan impresionantes como un cielo estrellado
ResponderEliminarMe ha encantado tu poema
Besitossssss
Yo no veo estrellas, pero me las imaginaré.
ResponderEliminarEl poema es genial.
Daré las gracias y también a ti.
Besos