22 de febrero de 2019

LATIPASIÓN

Búm Búm
Búm Búm
Búm Búm
late desbocado
el corazón flechado y loco.
Latipasión galopando
arriba y abajo de las venas.
Percute el deseo
sobre el espacio y el tiempo
a lomos de utopías desatadas.
Latipasión de arrebatos y suspiros
que impera gloriosa
sobre el universo esperanzado
de los latidos que sin parar te llaman.
Latipasión que ruge cada día
como una fiera enjaulada
que devora tu nombre
tras los barrotes que de ti la separan.

21 de febrero de 2019

MAÑANITAS 2

Amanece.
Miro al cielo
y no hay nubes negras.
Paz en el corazón.
Abro la ventana
y conecto con el universo.
Apenas hace frío.
El viento acaricia
con ternura
los edificios de la ciudad.
Las casas van despertando.
Los árboles se desperezan
esperando el primer rayo de sol.
Las palabras de este poema pestañean
abanicando con cuidado sus ojos asombrados.
Parecen todas muy felices por haber nacido.
Les regalo una sonrisa cómplice
y ellas me devuelven una mirada agradecida.
De momento el mundo gira espléndido.
Parece un buen día.
De esos de no quedarse en casa.
Las palabras del poema me miran
como si no se atrevieran a pedirme algo.
Las entiendo a la primera.
Sonrío otra vez.
Les digo que sí... que nos vamos de paseo.
Saltan y bailan felices abrazadas al poema alborozado.

20 de febrero de 2019

CLÁSICOS REVISADOS 8

El gato que está
triste y azul
se está asfixiando
con un pescadito.

19 de febrero de 2019

CENTRIFUGAPOEMAS 25

Hay un loco dentro de mí
que escribe mi esquela
desde hace bastante tiempo.
Y no para de reír.
Yo no le veo la gracia
pero no puedo exorcizarlo.
Es demasiado poderoso.
El loco vive en un no espacio
que me es imposible descubrir.
No existe brújula alguna
que indique con certeza
el norte pacífico de las emociones.
Y mientras el loco
escribía mi despedida
han aparecido las nubes negras.
Han vuelto sin avisar.
Poderosas.
Implacables.
Dueñas del bien y del mal.
Y yo... solo y desarmado.
Y cuando he intentado buscar ayuda
no había nadie por supuesto
en cualquiera de los desiertos
que me incomunican desde hace tanto.
El loco ha visto las nubes negras
y se ha puesto a escribir más rápido.
Y silbaba feliz.
Yo me he levantado
y me he alejado por los pasillos sin dueño
en busca de un antídoto de carne y hueso
que me mintiera con algo de falsa felicidad.
Pero no he encontrado ninguno.
Sólo he visto gente disecada
haciendo ver que son muy importantes.
He visto más posible empatía
en cualquiera de los extintores rojos
que decoran helados los pasillos muertos.
He vuelto y las nubes negras seguían allí.
Inalterables.
El loco también.
Charlaban de imposibles y desesperaciones.
Y reían cada vez más fuerte.
No conocen la bondad.
Ni tampoco la compasión.
Yo me enternezco si veo una flor mustia
o una rama de árbol que se desgaja de la vida.
Pero ellos no.
Ellos son el sueño de cualquier diablo.
He intentado huir.
Y cuando se han despistado
me he escapado por un atajo del pasado.
Y las horas se han llenado de sonrisas y colores.
Y ha aparecido gente del tiempo de la luz.
Unos estaban muertos, otros todavía no
pero hemos pasado un rato hablando de todo y nada.
Y cuando parecía que el día se arreglaba
han irrumpido feroces las temibles nubes negras
en la patria que yo creía invulnerable de los recuerdos.
Y entonces ha sido cuando me he estremecido.
Y me he dado cuenta de que ya no me quedan refugios.
Ni en el pasado, ni en el presente, ni en el esquelético futuro.
Y el loco me radiografiaba por dentro y escribía ahora cantando.
Y me he escapado a la calle.
Y he visto muchos posibles antídotos
caminando por las calles grises de este invierno enfermizo.
Pero todos tenían cara de estar poseídos por las nubes negras.
Y entonces he seguido caminando mirando al suelo
intentando pasar lo más desapercibido posible
entre las hambrientas fauces de un mundo que ya no es.
Y mientras caminaba
escribía poemas en el aire
que instantes después me robaba el viento.
Unos poemas tenían lágrimas.
Algunos intentaban respirar y morían sin nacer.
Otros vestidos de tristeza se derrumbaban por el camino
y yo los recogía del suelo acariciando los restos de sus palabras.
Y temeroso de vez en cuando miraba al cielo
pero las nubes negras me perseguían por todo el camino
como si fueran las espantosas sombras
de las despiadadas palabras de una esquela con mi nombre
que el maldito loco proyectaba en un cielo huérfano de alma y corazón.

18 de febrero de 2019

LUNA HERMOSA

No he visto
luna más grande
y hermosa
que la de hoy.
Será que la miro
con los ojos del corazón.

MAÑANITAS 1

Ahí fuera
está la luz
de la mañana.
Esperándome
con una sonrisa fresca.
Tengo ganas de abrazarla.
Después caminaremos
haciendo planes
por las calles que se despiertan.
Y cuando la pasión estalle
nos besaremos en cualquier esquina.

17 de febrero de 2019

MAGIPOEMAS 11

Los zurdos
no entrarán
en el cielo.
Son humanos falsos.

16 de febrero de 2019

ALETEANDO TÍMIDO

De repente.
Aleteando tímido.
Igual que un suspiro.
Ha entrado tu nombre
por la ventana
me ha besado y se ha ido.

15 de febrero de 2019

LOS MUERTOS DE MI BARRIO

Nacimos muertos
nada más nacer.
No había escapatoria.
Mi infancia
fue un gran cementerio
donde los muertos
de mi barrio
luchaban a diario por vivir.
Todo fue inútil.
Pasaron los años
y jamás conseguimos
llegar a sentirnos vivos.
La condena implacable
para los pobres y humildes
se cumple siempre a rajatabla.
Tanto esfuerzo...
Tantas ilusiones...
Tantos sueños...
Todo acabó enterrado en la nada.

14 de febrero de 2019

UN TONTO

En el espejo
hay un tonto
que me mira
y habla noséqué
de latidos lejanos
de besos revoloteando
de sueños que suspiran
y del día de San Valentín.

13 de febrero de 2019

FRAUDES Y DESPOJOS

Fraudes y despojos.
Cada vez hay más.
Gente retorcida
de mirada falsa
y lengua de serpiente.
Tratan de impresionarte
con mil embustes
y ridículas fanfarronadas
que ni sus propias sombras se creen.
Y cuando no logran engañarte
te miran desconcertados
y alejándose con gran irritación
acarrean sus mentiras hacia otra parte.

12 de febrero de 2019

CREPÚSCULO DE SUSPIROS

Se despoja la tarde
del último rayo de sol.
Desnuda de luz
y con las horas cansadas
camina encorvada
en busca de la noche liberadora.
Crepúsculo de suspiros.
La vida dimite
de todo su esplendor.
Desde el frío cielo
una gaviota de lágrima fácil
se despide aleteando un emotivo adiós.

11 de febrero de 2019

LOS FANTASMAS DE LOS INVIERNOS MUERTOS

En la tarde medio fría
aparecen los fantasmas
de los inviernos muertos.
Pasean olvidados
por las calles vacías
recordando lo que ya no es.
Gente que ya no está.
Calles que se desfiguraron.
Voces en la niebla.
Luces de otros tiempos.
Vientos y lluvias
de siglos y siglos pasados
que desaparecieron en la nada.
El cielo roto los contempla
y desde un misterio indescifrable
alguien cabecea conmovido
por una nostalgia infinita y eterna
mientras acaricia un trozo de universo.

YA NO SÉ

Ya no sé qué hacer
con los besos
que no puedo darte.

10 de febrero de 2019

JUSTINIANO 189

Hace un par de semanas
que Justiniano se enamoró
de una elegante señora 
que veía a diario en el supermercado
y ayer por fin
decidió declararle su amor
y tal como la vio en la sección de frutería
Justiniano se lanzó de rodillas hacia ella
con los brazos extendidos y una gran sonrisa
pero desgraciadamente con tanto ímpetu
que resbaló a gran velocidad
en el suelo mojado del establecimiento
y acabó arrollando a su delicioso amorcito
que salió despedida por los aires
aterrizando entre unas cajas de naranjas
con las dos piernas rotas, varios hematomas
y una profunda herida sangrante en la cabeza
pero eso no fue lo peor de todo
ya que Doña Susceptible
- que por cualquier insignificancia se queja -
se puso a reptar como una loca
intentando alejarse del pobre Justiniano
cuando este para amenizar el momento
y también para declararle su amor
mientras llegaba la ambulancia
le susurró en el oído con voz melosa 
un inolvidable y romántico poema
que improvisó con su entregado corazón:
"No me importa amorcito que te quedes coja
ni que chilles exagerando por una tontería
porque yo te cuidaré todas las noches y días
incluso aunque te engordes como una foca."