8 de febrero de 2026.
Domingo.
Siete de la mañana.
Todo el barrio duerme.
Ya he leído la prensa.
He jugado al ajedrez
con gente de todo el mundo.
He escrito un poema serio.
El tiempo pasa muy lento.
Ahora estoy aburrido.
Sólo se me ocurren travesuras.
Si pudiera
ahora mismo cambiaría
a los integrantes
de todas las familias del barrio.
Los hijos de una familia
serían los hijos de otras familias
que viven a varias calles de distancia
y los mismo con padres, abuelos, tíos...
Qué risa me daría
ver el alboroto desquiciado
de esas nuevas familias de primates
tan y tan sorprendidos cuando despertaran.