Entre los cristales rotos
y las piedras calcinadas
del solar abandonado
ha brotado una flor
que es luz, alegría y milagro.
La hermosa flor
es puro cascabel de vida
tiene un tallo vigoroso
y son perlas sus pétalos.
Desde que brotó
en el solar todo ha cambiado.
Los gatos más audaces
la miran con ojos encandilados.
La brisa le da los buenos días.
El sol la besa con dulzura.
Y cuando llega la noche
un vagabundo que allí duerme
le recita poemas
de flores y trovadores
en los que verso tras verso
suspiran los corazones enamorados.