Hoy es San Valentín
y Justiniano
sigue sin pareja alguna
pero igualmente
ha decidido celebrarlo
y de buena mañana
ha salido a la calle
con el corazón ilusionado
y ante la primera mujer que ha visto
ha puesto una rodilla en tierra
y con exquisita galantería
digna de un trovador medieval
le ha recitado este romántico poema:
"Mira que estás buena
tía hermosa y estupenda
y es que si por mi fuera
ahora mismo te comía entera".
Pero a esa damisela tan engreída
no parece haberle gustado
el maravilloso y sutil poema
y le ha arreado un bolsazo en la cabeza.