Un brujo
de cara pintada
y con cabeza de ciervo
me lleva al pasado lejano.
Esta noche soy
pistolero poeta
en un tiempo de pólvora
y largas filas de caravanas.
Veo de todo.
Y me resulta conocido.
Indios orgullosos.
Rostros pálidos.
Millones de bisontes.
Colonos y soldados.
Codicia.
Dolor.
Matanzas.
Abrumado
me dejo caer
en una pradera virgen.
Abro los ojos.
Por el cielo azul
viajan los espíritus
de apaches, comanches
navajos, sioux y otros...
cabalgando sobre nubes salvajes.
en mi película te faltaría Claier como Jaime a la "sal"
ResponderEliminarsoñar casi siempre es más....
Jau!!
ResponderEliminarBesitosssss