No pierdas el tiempo
cuando aún seas
de sangre y fuego.
Piensa que la vida
se va derramando
sin que nunca lo percibas.
Vive cada día
como si fuera el último
de todos los días de tu tiempo.
La vida se va en silencio.
La vida es un frágil sueño.
Un fino cristal de latidos y tiempo.
La vida no avisa.
La vida se va
como en este poema
se acaban los versos.
Año tras año.
Verso tras verso.
Y sin darte cuenta un día estás muerto.
Menos mal q nunca tuve hada madrina ni pajaritos que limpiaran alegro
ResponderEliminarSi alguna vez pedí principe azul lo retiro
Leyendo el lateral me da miedo empeorar jajaja
Salud
Un monito crudo e lucidissimo: la poesia ti prende per le spalle e ti costringe a guardare il tempo che scorre mentre fingi di non sentirlo.
ResponderEliminarBuona settimana
Salta y brinca que nos decía mi abuela
ResponderEliminarBesitosssss
Te confieso que lo he tenido que leer dos veces. Ayer mismo hablaba con un amigo de cómo se nos pasan los años sin darnos cuenta, entre rutinas y prisas. Hoy podría adueñarme de tu poema, porque reafirmo cada palabra.
ResponderEliminarCuando eres joven crees que siempre lo serás.
ResponderEliminarSabes que no, pero tienes esa percepción de tiempo infinito a tu disposición.
Besos