Todos terminamos siendo restos de lo que fuimos. Cuando llegamos a una determinada edad, soñamos con el niño o niña que fuimos, las cosas que hicimos, los amores que tuvimos y ya si hacemos balance… para echarnos a llorar. Besos
A todos acontece o mesmo... Depois dos vinte anos vamos perdendo sempre até ao fim. Mas entretanto vamos ganhando algumas coisas, como a experiencia, por exemplo. Boa semana. Um abraço.
Eso suena a cansancio, a alguien que no se reconoce del todo, a alguien que siente que ha perdido parte de su brillo. Hay momentos en los que uno se mira y piensa que solo queda una versión desgastada de lo que fue. Pero los restos no son desecho; si existen es porque antes hubo intensidad, vida, entrega. A veces creemos que somos menos porque ya no somos como antes. Y quizá no se trata de ser menos, sino de ser distinto. Las etapas cambian. La energía cambia. Las prioridades cambian. Eso no siempre es decadencia; muchas veces es transformación, aunque todavía no sepamos verlo. Puede que no estés ante un final, sino en medio de un proceso. Ese punto incómodo en el que lo antiguo ya no encaja y lo nuevo aún no tiene forma clara.La clave no está en lo que quedó atrás, sino en la respuesta que tú mismo te des ahora. Y en esa respuesta puede haber más fuerza de la que imaginas.Un abrazo y feliz semana
Bueno Xavi, todos creo que vamos llegando a ser el resultado de nuestra vida y lo que nos ha marcado, pero yo lo entiendo como experiencia. A veces no es lo que nos gustaría, pero todo lo podemos coger positivamente y aprender de ello y cambiar lo que podamos. Ufff, no sé si me he colado. Besicos muchos.
En este 23-F, pienso en hace 45 años. Si hay alguien que pudiera firmar este post sería el rey Emérito. Lo que fue y lo que es ahora. Tú exageras literariamente, pero él sí que tiene razón en pensarlo.
La vejez es una mi
ResponderEliminarBesitosssss
No puedo oponerme a eso porque no soy tú pero no creo que sea así.
ResponderEliminarAbrazo***
Un verso che racchiude con struggente lucidità la consapevolezza di ciò che resta dopo ogni tempesta interiore.
ResponderEliminarBuona settimana
No, eres la suma de tus experiencias, que no es poco.
ResponderEliminarY la suma de lo que serás ;)
ResponderEliminarFeliz día.
Besos
Todos terminamos siendo restos de lo que fuimos. Cuando llegamos a una determinada edad, soñamos con el niño o niña que fuimos, las cosas que hicimos, los amores que tuvimos y ya si hacemos balance… para echarnos a llorar. Besos
ResponderEliminarTus restos son lúcidos, tu sonrisa amplia y tus sueños muy vivos.
ResponderEliminarUn beso.
A todos acontece o mesmo...
ResponderEliminarDepois dos vinte anos vamos perdendo sempre até ao fim. Mas entretanto vamos ganhando algumas coisas, como a experiencia, por exemplo.
Boa semana.
Um abraço.
Lo que fuiste, no se merece un responso.
ResponderEliminarPues sí así son los restos...., como sería lo que fuiste....
ResponderEliminarEso suena a cansancio, a alguien que no se reconoce del todo, a alguien que siente que ha perdido parte de su brillo. Hay momentos en los que uno se mira y piensa que solo queda una versión desgastada de lo que fue. Pero los restos no son desecho; si existen es porque antes hubo intensidad, vida, entrega. A veces creemos que somos menos porque ya no somos como antes. Y quizá no se trata de ser menos, sino de ser distinto. Las etapas cambian. La energía cambia. Las prioridades cambian. Eso no siempre es decadencia; muchas veces es transformación, aunque todavía no sepamos verlo. Puede que no estés ante un final, sino en medio de un proceso. Ese punto incómodo en el que lo antiguo ya no encaja y lo nuevo aún no tiene forma clara.La clave no está en lo que quedó atrás, sino en la respuesta que tú mismo te des ahora. Y en esa respuesta puede haber más fuerza de la que imaginas.Un abrazo y feliz semana
ResponderEliminarYo espero seguir siendo "yo" siempre.
ResponderEliminarUn abrazo, Toro.
Feliz lunes.
Los restos pueden ser importantes.
ResponderEliminarSaludos.
Bueno Xavi, todos creo que vamos llegando a ser el resultado de nuestra vida y lo que nos ha marcado, pero yo lo entiendo como experiencia. A veces no es lo que nos gustaría, pero todo lo podemos coger positivamente y aprender de ello y cambiar lo que podamos. Ufff, no sé si me he colado.
ResponderEliminarBesicos muchos.
Não, és tu sempre!
ResponderEliminarBeso, serena semana.
En este 23-F, pienso en hace 45 años. Si hay alguien que pudiera firmar este post sería el rey Emérito. Lo que fue y lo que es ahora. Tú exageras literariamente, pero él sí que tiene razón en pensarlo.
ResponderEliminarHay restos bonitos, mira en los museos...
ResponderEliminarLes restes del passat són allò que ets ara, sense el passat no series res i... mira com llueixen de bé!!!
ResponderEliminarPetonets, Xavi.
Sí, eres lo que queda de ti. Y es estupendo.
ResponderEliminarBesos.
Eso nos pasa a todos, me temo.
ResponderEliminarBesos