Hay quien oye música y hay quien oye aullidos. Supongo que todo depende del lugar desde donde se mire… o se huela.La tribu siempre aparece. Lo interesante es saber en qué especie queremos convertirnos. Feliz fin de semana
Madre mía Toro, cuánto tiempo sin pasar por aquí. Hoy me ha dado por volver a mis bipolares, y me he puesto melancólica, pero cuando he visto que seguías por aquí me ha dado mucha alegría. Te mando un abrazo.
Sii Viernetes!
ResponderEliminarBesitosss
Uf! No me gusta lo que habrá.
ResponderEliminarBesitos de anís de dulces mariposas y hadas alucinantes.
Afortunadamente ahora vivo lejos de la ruta de esa fauna.Solo el verano no me perdona...
ResponderEliminarBesos***
Olvidé las noches de marcha. Todo es paz los fines de semana. No añoro las noches disolutas.
ResponderEliminarUn beso.
Serán therians?
ResponderEliminarForte inspiração. O meu aplauso
ResponderEliminarCumprimentos poéticos
Me encantan las noches de los viernes. Feliz fin de semana!
ResponderEliminarAúllan los lobos.
ResponderEliminarSonríen las hienas.
Y nosotros gozamos
con tus poemas.
Saludos.
Subscrevo o comentário de Macondo.
ResponderEliminarBesos.
Hay quien oye música y hay quien oye aullidos. Supongo que todo depende del lugar desde donde se mire… o se huela.La tribu siempre aparece. Lo interesante es saber en qué especie queremos convertirnos. Feliz fin de semana
ResponderEliminarMadre mía Toro, cuánto tiempo sin pasar por aquí. Hoy me ha dado por volver a mis bipolares, y me he puesto melancólica, pero cuando he visto que seguías por aquí me ha dado mucha alegría. Te mando un abrazo.
ResponderEliminarEcosistema tan festivo como hostil...
ResponderEliminarUn testo davvero originale, su cui pensare.
ResponderEliminarBuon pomeriggio