Está bien.
Nunca más
volveré a ilusionarme.
Es un desierto
muy oscuro
el que me toca atravesar.
Lo acepto.
Es la vida.
Es el declive.
Es el futuro de todos.
Pero también es injusto.
Como mínimo
y para compensar
tan dura travesía desértica
desde el Cielo
cada mañana
deberían alimentarme
con enormes bocadillos de jamón.
jajajaj que mejor maná que ese
ResponderEliminarQuién sabe si surgirá algo que te ilusione Torito guapo
Besitossssss
Bueno, es algo no tan difícil de conseguir, solo tendrás que acercarte al bar...
ResponderEliminarBesos***
Maná de pata negra.
ResponderEliminarY qué rico está ese bocadillo de jamón... qué aproveche!!! Besos
ResponderEliminarUn’osservazione ironica e lucida sulla durezza della vita, alleggerita da un tocco di humor quotidiano.
ResponderEliminarBuona giornata