Pollos a l'ast.
Espero, espero y espero...
Cuento mentalmente hasta cien.
Respiro hondo.
Uffffffff, Uffffffffffffffffff...
La cola no avanza.
Unas clientas charlatanas
no paran de preguntar y preguntar
sobre el contenido de bandejas de comida.
Y nunca parecen satisfechas
con las respuestas de las dependientas mártires.
Y siguen preguntando... y no se deciden...
La paciencia se me está agotando.
Ya estoy visualizando a esas cotorras
ahora maravillosamente mudas
ensartadas desde el cráneo hasta los pies
dando y dando vueltas en la máquina de pollos a l'ast.
Alitas de doña en salsa barbacoa jaja
ResponderEliminarBesitosss
Veo que la paciencia no te funciona 😉😂! Mudas seguro que están mejor. Besos
ResponderEliminarHay situaciones en las que pienso cosas peores...
ResponderEliminarBesos***
La espera,el murmullo que no cesa, las preguntas interminables y la paciencia haciendo equilibrios.Lo bueno es que, al final, casi siempre gana el pollo y no la fantasía.¿Qué tendrán los pollos... que logran esas colas? Un abrazo y feliz domingo
ResponderEliminarUna scena quotidiana trasformata in ironia nervosa, dove l’attesa banale diventa teatro dell’impazienza umana e del desiderio muto di silenzio e decisione.
ResponderEliminarBuona domenica
Que bonito y satisfactorio es, hacer ver las estrellas al ciego.
ResponderEliminarHay quien con su comportamiento está forzando su destino.
Saludos.