Ayer por la tarde.
Tormenta sobrecogedora.
De repente
el cielo de luto
y allí en todo lo alto
mucho más allá
de las nubes negras
legiones de muertos
desfilan con antorchas
y hacen retumbar los tambores
como si esa
procesión escalofriante
sólo fueran truenos y relámpagos.
El poema de ultratumba 3 sí que es sobrecogedor...
ResponderEliminarBesitosss
Processione di ombre nel cielo, e tu che riconosci il cuore vivo dietro il fragore.
ResponderEliminarBuongiorno a te
Me gustan las tormentas. Libero mi alma cuando descargan.
ResponderEliminarUna cosa es estar muerto y otra estar ocioso en el más allá. Está bien que los muertos piensen en los vivos.
Un beso.
Vaya!!!
ResponderEliminarHay algo catártico en una buena tormenta... En especial en las grandes ciudades, parece que las limpia, las purifica y, durante un breve periodo de tiempo, puedes salir a la calle y respirar...
ResponderEliminarCuando cayó la tormenta de las seis de la tarde yo estaba en mi buhardilla donde hay una claraboya con cristal por la que caían los goterones de lluvia formando en el vidrio carreras de espermatozoides buscando un óvulo a que fecundar. No vi procesiones de muertos con antorchas pero me parece una imagen muy interesante. La cosa es utilizar nuestro pensamiento para crear imágenes poéticas.
ResponderEliminarCuando el cielo se oscurece así de golpe siempre termino deteniéndome un momento a mirarlo. Las tormentas tienen algo inquietante, pero también una belleza muy especial. Y yo, que tengo bastante imaginación para estas cosas, enseguida empiezo a darle vueltas a recuerdos, escenas y pensamientos que un cielo tan encapotado sabe traer de nuevo. Mi abrazo diario
ResponderEliminarLos muertos siempre presentes en tus poemas.
ResponderEliminarLas tormentas me encantan, aunque algunas son tan bestias que dan miedo.
(Me gustó muchísimo el poema que pusiste ayer en el lateral, no me dio tiempo a comentar)
Besos
Espero que, si hay un mas allá, los muertos que esperan nos reciban con alegría.
ResponderEliminarBesos***
Essas tormentas são o belo horrível...
ResponderEliminarQuando não causam vítimas, agradam-me.
Beso.
Podría decir simplemente que me gusta, pero la verdad es que me hizo evocar el Ragnarok...
ResponderEliminarSempre penso que el cel s'enfada quan hi ha una forta tempesta, però podría ser ben bé el que tu dius.
ResponderEliminarPetonets, Xavi.
No me gustan las tormentas, llover sí, sin tormentas, parece un mal augurio.
ResponderEliminarUn abrazo
Un escenario inquietante.
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
Un escenario inquietante.
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
Qué bueno que no hagan su espectáculo cuando no llueve, así se confunde con el desarrollo normal de la tormenta y no nos asustan.
ResponderEliminarEn el lateral, me gustaría que en vez de la puerta del miedo, hubieran cruzado la puerta de la libertad. Ya bastante tuvieron en vida. No debe ser sufrimiento eterno, no. ¡Protesto! Están en la Gloria y no hay nada de eso. :))
Besos.
Sin duda era la Santa Compaña celestial... O infernal, quién sabe.
ResponderEliminarTuve un perro que "moría" cada vez que retumbaban esos tambores de los que hablan tus versos, Toro. Un abrazo
ResponderEliminarYo solo vi rayos , escuché truenos y vi lluvia. Es lo que hay... Bss
ResponderEliminarDoble susto.
ResponderEliminar:-(
Besos.