Vive con cuidado
le dijo
el padre
que agonizaba
al hijo desconsolado.
La vida es peligrosa.
Está llena
de futuros ciegos
plagados de abismos.
Por cada alegría
hay mil tristezas.
Tarde
o temprano
te atrapará la pena.
Aún así
hijo mío
no desfallezcas.
El mundo es un caos
pero intenta ser feliz.
Esté donde esté
sea donde sea
me llevo tu amor
como eterno regalo.
Entre sollozos
el hijo le dijo que sí
y mil veces roto
le dio el último abrazo.
Fuese el padre con el amor eterno de su hijo, quedándose en paz con su destino, mientras el desconsolado jamás volvió a ser capaz, de dar abrazo alguno.
ResponderEliminarSaludos.
Qué bonito. Sí, yo creo cada día más que la única fuerza que nos guía y nos redime es el amor.
ResponderEliminarBesitosssss
Traes a mi memoria la despedida de mi padre. Tocas la fibra.
ResponderEliminarUn beso.
Un buen consejo del padre y un abrazo eterno del hijo.
ResponderEliminarUn sbrazo
No hay mejor regalo de despedida que el amor de un hijo.
ResponderEliminarY muy buenos consejos del padre.
Besos
Oh! me has emocionado, vienen recuerdos a mi mente.
ResponderEliminarSí, un consejo de despedida para no olvidar.
Un abrazo Toro
Te has lucido con esa emotiva preciosidad.
ResponderEliminarAmor, con amor se paga.
Saludos.
Buen consejo de padre con larga experiencia de la vida ¡Esas enseñanzas no están en los libros de textos!
ResponderEliminarUn abrazo.
Hermoso mensaje, lleno de amor y verdad.
ResponderEliminarMil besos.
Ya se dice que uno carga sus mochilas y las de sus ancestros. Mala despedida en cualquier caso. Uno tiene que acabar siempre agradeciendo y verbalizando lo feliz que ha sido de haber tenido un hijo como él, de lo orgulloso que le ha hecho sentir y blablabla
ResponderEliminarUn commiato intenso e struggente, dove il dolore del mondo si intreccia all’eredità più grande di un padre: il coraggio di cercare la felicità nonostante tutto.
ResponderEliminarBuona giornata