Llueve mucho estos días
y Justiniano ha tenido una idea
para poder conocer mujeres
y cada mañana espera en la boca del Metro
a que salga alguna mujer que le guste
y que no lleve paraguas
y entonces Justiniano abre un paraguas enorme
y se ofrece gentilmente a protegerlas de la lluvia
acompañándolas hacia donde vayan
pero su romántica iniciativa no ha tenido mucho éxito
ya que esas futuras resfriadas
han rechazado su galante ofrecimiento
y lo peor ha sido cuando Justiniano muy ofendido
las ha seguido durante un buen rato
abriendo y cerrando el paraguas repetidamente
salpicándoles con ganas la espalda y la nuca
para ver si así accedían a su ofrecimiento
pero esas lagartas se han dado cuente de su estrategia
y un par de ellas le han quitado el paraguas
y le han arreado varios paraguazos en su cabeza enamorada.
Te quieren a ti no al paraguas...bueno creo
ResponderEliminarCon este tiempo no estoy segura
🖤
jajjajjja con lo buenas que son sus estrategias, ay mi Justi que no acierta una
ResponderEliminarBesitosssss
No me gusta que tomen represalias con el galante Justiniano. Es mi héroe. Le voy a regalar un siete parroquias, un enorme paraguas así denominado en Galicia, para que dé cobijo a varias mujeres pacíficas a la vez.
ResponderEliminarUn beso.
No conozco a nadie tan incomprendido como Justiniano, en situaciones adversas, siempre está ahí, ayudando... para nada.
ResponderEliminarSaludos.
¡Pobre, Justiniano! Abrazos
ResponderEliminarSon unas cazurras, no entienden el sutil lenguaje de las gotas.
ResponderEliminarBesos!!
Encima que es servicial...
ResponderEliminarNo se puede ser amable. Todo mi apoyo, Justi,
Bss!!!
¡Miedo me da!
ResponderEliminarUn abrazo, Toro.
Nueva entrada en mi blog también.
¡Feliz día!
n’idea romantica e originale, ma Giustiniano scopre che a volte il cuore non segue la logica degli ombrelli.
ResponderEliminarBuona giornata
Pobrinho, é mesmo um incompreendido...
ResponderEliminarBesos.
Ainsss pobrecillo!!!
ResponderEliminarSiempre le pegan!
Besos***