Cada vez son más
los días que no estoy.
Esos días
no sé quién
se hace cargo
de mover mi esqueleto.
Yo no.
Yo me he ido a otros mundos.
Y recuerdo.
Y río.
Y siento.
Y a veces lloro.
Después vuelvo.
Y me encuentro con mi esqueleto.
Estoy cansado me dice
de este mundo tan feo y huraño.
Entonces le explico cosas de antes.
Y se acuerda.
Y se emociona.
Y me pide que no lo abandone.
Y entonces le sonrío.
Y le digo que no se preocupe.
Y me hago cargo de él con un gran abrazo.
Creo que son las mejores palabras que alguien puede decirte: "no te preocupes"
ResponderEliminarTu esqueleto estará contento
Viernetes!
Hermosos versos y hermosa amistad la de tu esqueleto y tu.
ResponderEliminarBesos y abrazos.
Aquí estamos, querido amigo, intentando equilibrar mente y cuerpo. Y, sí, "no te resignes". Abrazos
ResponderEliminarY en ese abrazo va la reconciliación con uno mismo.
ResponderEliminarBesos, Toro
Un testo intenso e sospeso, dove lo smarrimento e il ritorno a sé diventano un dialogo tenero tra due parti della stessa anima che si ritrovano e si consolano.
ResponderEliminarBuona giornata
Eso es lo importante: no resignarse.
ResponderEliminarIntenso y brillante poema de amora nuestra propia vida. Lo malo de ese esqueleto, es cuando no hace mas que doler, mientras la mente sigue despierta y viva.
ResponderEliminarUn abrazo, poeta.
No, si al final será bueno olvidarse de uno mismo durante unos dias...
ResponderEliminarUn saludo, amigo
Comovente, este teu belo poema.
ResponderEliminarTe abraço, amigo mio.
Hazle caso a tu esqueleto y no lo abandones demasiado, que parece que todavía os necesitáis mucho los dos. Un fuerte abrazo , de esos de segundos.
ResponderEliminarTú esqueleto se diría todo de algodón, como Platero. No se puede huir de uno mismo a no ser que estemos enajenados y tú eres lúcido y cuerdo.
ResponderEliminarUn beso.
abrazar lo que somos es la única forma de aguantar el día a día, eso y los recuerdos de tiempo que, quizás no fueron mejores, pero los recordamos con cariño...
ResponderEliminarCuando manejo siempre le pido al copiloto que me hable si estoy mas de diez minutos callado, porque seguro que hace rato ya me he disasociado
ResponderEliminar"Camino sin destino.
ResponderEliminarAparezco y desaparezco.
Soy truco y hechizo.
Sueño con imposibles.
Deambulo por los abismos.
Y ahí sigo."
Me encanta!
Un fuerte abrazo con todo y esqueleto.
Con gusto te regalaría carnecita y grasita Torito mio!
ResponderEliminarNo hay que dejar que se desmoralice.
ResponderEliminarSaludos.
Qué tierno tu esqueleto....! Ten cuidado no se te vaya a romper, te necesita mucho ¿Qué sería de él sin ti?
ResponderEliminarEste poema me suena como una tesis de grado (o de vida). Genial! Un abrazo, Toro
ResponderEliminarPues disfruta todos esos momentos, que son los que merecen la pena.
ResponderEliminarBesicos muchos.
Un no pot anar deixant parts del seu cos, se les ha de portar a tot arreu. ;-)
ResponderEliminarPetonets, Xavi.
Qué bonito!!
ResponderEliminarY qué gran verdad.
Besos.