Ahí estoy.
12 años.
Dentro de un autocar.
A mi lado un "amigo"
del que apenas sabía nada
excepto que sus padres y los míos
se conocían desde hace mucho tiempo.
Otro urbanita
de mi edad
camino los dos del pueblo.
Vacaciones de verano.
Cambio de universo.
Él escucha rock experimental alemán.
Yo no sé ni lo que es eso.
Tampoco tengo música preferida.
Ni reproductor para escucharla.
De vez en cuando me deja los auriculares.
Pero muy poco rato.
Enseguida me los quita
y se abstrae en su paraíso.
Cierra los ojos mientras mueve la cabeza
como si los dioses de la música le mimaran.
Yo me dedico a mirar el paisaje.
En teoría somos "amigos".
Amigos por decisión de las familias.
En el pueblo nos esperaban otros "amigos".
Una pandilla artificial
que aparecía durante un mes
y desaparecía completamente el resto del año.
Nunca resolví ese jeroglífico emocional.
Nunca me adapté.
Más que "amigos" éramos actores de reparto.
Mi vida de verdad estaba en pausa.
Y nunca la olvidaba.
Qué pasaba en mi casa cuando yo no estaba?
Qué sentían mis amigos del barrio cuando me iba?
Quién cuidaba de los vacíos que sin saberlo yo dejaba?
Ainsss querido guardián...que dos poemas entrañables y melancólicos!!Pude verte en ese pueblo y ahora!! Y la luz del pasado pentrando el presente.
ResponderEliminarAbrazo***
Es verdad :) A esa edad se descuajeringaba la vida en verano
ResponderEliminarBesitossss
Buenos días!!!
ResponderEliminarEn un poema hablo de que la vida es un teatro, nosotros los actores claro y también los directores de la comedia
Y si, ese tiempo adolescente y amigable, se echa de menos, con sus alegrías y penurias, se echa de menos.
Feliz lunes Toro.
Un abrazo
Increíble tu verso de hoy, real como la vida misma.
ResponderEliminarSuerte que el tiempo lo pone todo en su lugar y seguro que tus vacíos están aora bien cuidados.
Besos.
¡Ups, le ha dado y casi no me ha dado tiempo de leer lo que he escrito, pero me da que el "ahora" salía sin "h"!
ResponderEliminarPor favor, sé mi amigo y disculpa mis prisas al escribir.
Más besos.
Sé qué es una infancia desubicada, añorar el pasado que,a pesar de todo, fue mejor que el hoy.
ResponderEliminarUn beso.
Me ha hecho mucha gracia lo de que te dejara los auriculares y te los quitara enseguida.
ResponderEliminarEsos amigos impuestos por la familia nunca me funcionaron, me sentía incomodísima.
Eras muy sensible (y lo sigues siendo)
Besos
Es verdad...
ResponderEliminarMenos mal qye no era amiga, sino os casan.
ResponderEliminarAbrazooo
Amizades , pois.... de faz de conta, sem dúvida.
ResponderEliminarBeso, boa semana.
Nunca tuve amistades obligadas o de temporada. Siempre he tenido pocos amigos, pero casi todos muy buenos y muy de verdad. Muchos se quedaron por el camino por mudanzas, cambios de vida o simplemente porque cada uno acabó en una punta distinta, pero casi nunca por decepción.
ResponderEliminarPero esa sensación de vivir ciertos momentos casi como espectador de tu propia vida sí la entiendo.
Algunos viajes, según quién te toque al lado, pueden hacerse eternos