Son las siete de la mañana.
Entra la brisa por la ventana.
La cortina sonríe.
Mi piel le da los buenos días.
Es una brisa amable.
Una brisa risueña y elegante.
Así debería ser la vida.
Como si cada mañana
el mundo fuera un regalo nuevo
y cada día
lo desenvolviéramos agradecidos
mirándolo con ojos de niño ilusionado.
Entra la brisa por la ventana.
La cortina sonríe.
Mi piel le da los buenos días.
Es una brisa amable.
Una brisa risueña y elegante.
Así debería ser la vida.
Como si cada mañana
el mundo fuera un regalo nuevo
y cada día
lo desenvolviéramos agradecidos
mirándolo con ojos de niño ilusionado.
Qué rico
ResponderEliminarBesitosssss
Así debería ser. Bonitos textos. Besos
ResponderEliminarSí.
ResponderEliminar💋
La vida es así, no tengo ninguna duda. Otra cosa es lo que hacemos nosotros con ella, porque tenemos una facilidad enorme para complicarla, torcerla y estropear lo que venía bastante limpio de origen. Por eso me alegra verte hoy con el ventanal un poco más despejado, mirando mejor lo que seguramente estaba ahí desde antes. Hay días en que basta apartar un poco lo que nos empaña la mirada para que todo parezca volver a su sitio. Un fuerte abrazo.
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