Chillan
y chillan
los niños muertos
en la sala de espera
de reencarnaciones urgentes.
Se han quedado
sin su querida familia
sin sus divertidos amigos
y sin sus juguetes preferidos.
Poco a poco avanza la tétrica cola.
Esperan tener mejor suerte en la próxima vida.
La mayoría prefieren familias cariñosas y ricas.
Los más desafortunados se han reencarnado varias veces.
Y hay uno al que tres veces se lo han comido los cocodrilos.
A mí la teoría de la reencarnación no guta. Quita quita
ResponderEliminarViernetes! Besitossss
Pobres niños, la reencarnación puede resultar angustiosa.
ResponderEliminarTe imagino hablando zulú, alterando vocales y consonantes, una labor difícil, aunque original. Las actrices de ayer esperaban tu llegada, las de hoy anhelan conquistarte.
Un beso.
Qué lástima. Estamos sordos. Besos
ResponderEliminarainsssss se me ha escapado de nuevo
Eliminar¡Vaya panorama! Poema del lateral, brutal... Abrazo de viernes
ResponderEliminarNo creo que sea así.
ResponderEliminarEspero que no.
Besos
A volte la reincarnazione dà una seconda possibilità a vite acerbe strappate all'esistenza.
ResponderEliminarBuon venerdì
¡Ay, pobre el que siempre acaba comido por los cocodrilos! Hasta para eso hay personas con buena suerte y otras con mala suerte ¡jopelines!
ResponderEliminarBesos.