Desde pequeño me gustan
los lugares donde no hay gente.
Toda la vida los he frecuentado.
Aulas sin profesores ni alumnos.
Comedores vacíos.
Bares en bancarrota.
Montañas lejanas y solitarias.
Hasta en el cuartel
pasé una Nochebuena insólita
fugado como un peligroso desertor
brindando con los ecos y las sombras
de las vacías calles africanas
mientras el resto de soldados
abrazándose en el conmovido patio de armas
bebían y cantaban villancicos tristes y melancólicos.
Siempre lejos.
Lejos de todo lo que de mí se espera.
Rebelde sin causa... igual que la película.
Hoy en día todavía paseo
por calles que sólo frecuentan sus vecinos
por placitas donde los árboles se sorprenden al verme
por playas de invierno cuando la lluvia lleva abrigo y bufanda.
Soy un exiliado eterno en este mundo que me vio nacer.
Sin patria, sin himno, sin banderas, sin futuro...
Por la noche si el cielo lo permite miro alguna estrella
y fabulo con otros mundos y otros universos donde pudiera ser feliz.
Estás tú entonces para una Romería jaja
ResponderEliminarAfrica? Ceuta? Melilla?
Melilla.
EliminarTodo un año de vida.
Recuerdo cuando se suspendió la mili obligatoria que mi hijo se libró. Fue una de las mayores alegrías de mi vida
EliminarIl silenzio, e la solitudine, ci permettono di concentrarci sui nostri pensieri più profondi, che si accentuano, osservando le stelle.
ResponderEliminarBuon mercoledì
Somos los restos del pasado. La memoria de lo que no vuelve. Lo estable en el punto de mira de lo que vendrá.
ResponderEliminarPreciosos los dos poemas.
Un beso.
Yo no veo falta de motivo en tu forma de vivir. Siempre has defendido el derecho a estar donde quieres, aunque eso te coloque justo al contrario de donde los demás pensaban que debías estar. Pero esa última parte no te la compro: podrás sentirte ajeno a muchas cosas, pero quienes venimos a leerte cada día no te vemos como alguien sin sitio. Al menos aquí lo tienes.
ResponderEliminarQué manera tan hermosa de habitar la soledad. Desde aquel cuartel melillense hasta las placitas de noche, consigues convertir el autoexilio en un arte que da ganas de adoptar. Una lectura melancólica, pero que te deja un buen sabor de boca.
ResponderEliminarSaludos Insolentes!!
La soledad buscada es un auténtico placer
ResponderEliminarMe has recardado la Oda a la Vida Retirada...
ResponderEliminar"¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido..."
Feliz día, amigo Toro. Abrazos
Un hombre solitario caminando hacia horizontes lejanos.
ResponderEliminarUna bandada de pájaros le sigue.
Tremendamente melancólico tu poema pero también muy hermoso.
Besos***
Logo que li o título , recordei o filme protagonizado por James Dean...
ResponderEliminarBesos.
No veo lo malo en la soledad, encuentro que soy una buena compañía para mi...
ResponderEliminarAlguien que no se asusta de la soledad jamás se aburrirá.
ResponderEliminarSaludos.
La gente de hoy en día desconocen el placer de estar a solas con uno mismo. Necesitan estar siempre rodeadas de otras personas que, además, le expresen cada cinco minutos cuanto los valoran por medio de los likes o corazoncitos de sus redes sociales.
ResponderEliminarComo dice el refrán... "Más vale solo que mal acompañado".
Abrazo poeta.
Un gusto y un disgusto al mismo tiempo. El deseo de que pudiera ser diferente el mundo y el alejamiento porque es desagradable. Un poema muy triste y desolador.
ResponderEliminarBesos.
Hoy no hay actualización en mi lista de lectura ni tuya, ni de ningún blog que sigo.
Besos.
En ese paseo por lugares perdidos en donde nadie deja huella, es posible que te hayas cruzado con alguien de mirada curiosa sin interrogar, caminante sin marcar el paso y lector de epitafios fatuos.
ResponderEliminarSaludos.
Muy emotivos ambos poemas.
ResponderEliminarLo que estaba... se va, y se debería llevar lo mejor posible, aunque duela.
Besos.
Preciosos versos que nos muestran tu mundo, ese mundo indendiente, onírico y auténtico.
ResponderEliminarMuchos besos.