Los abuelos van a tener que formar una asociación para poder salir ilesos del cuidado de los nietos.
Estamos acostumbrados a que las dolencias ajenas se teatralicen y ello nos conmueve. La realidad ya no la vemos como algo crudo y doloroso. l desastre está servido.
Con nietos y sin nietos de por medio, retratas a la perfección el ciclo incontestable de la vida: empezamos quemando rueda y terminamos rogando para que el mecánico de guardia del hospital encuentre algún repuesto adecuado para nuestro chasis.
Los abuelos, cargan con demasiadas responsabilidades, claro está que porque quieren. Un no a tiempo es a veces necesario. Me ha recordado, un poema que escribí de un hombre en esa misma situación. Muy triste ver esa indiferencia, y vivirla debe ser desesperante. :-( Besos, buen fin de semana.
Torito, bellos poemas y muy tristes, el del lateral me conmovió mucho y es la verdad, cuanta hipocresía e indiferencia hay en el mundo. Torito que pases un hermoso y feliz Domingo. 👄🌹Besitos y te dejo todo mi cariño🌹👄
¡Menuda forma de medir el tiempo y la vida en una sola parada en boxes! Me parece fascinante cómo un poema tan cortito encierra un contraste tan brutal y real: la energía imparable de la infancia frente a esos talleres de reparación por los que todos, tarde o temprano, acabamos pasando. ¡Una auténtica genialidad de contrastes! Un beso enorme.
Es q además cada vez los abuelos son más mayores… Mis padres cuando mis hijos eran pequeños…corrían, jugaban al tenis, trabajaban…yo cuando sea abuela…a saber…🤣🤣🤣 Seguro q contrasto a tope…🫠
Cuántas carreras hemos corrido eh
ResponderEliminarBesitosssss
(el poema del lateral es brutal)
Sabores de momentos que cambian de alegría a tristeza, eso también es la vida, Toro: ¡Que hoy sea alegre, sin tristeza!
ResponderEliminarSímil perfecto.
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
Símil perfecto.
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
¡Esa loca carrera de la vida!
ResponderEliminarMuchos besos.
Tus poemas son como un bisturí
ResponderEliminarBesos***
Los abuelos van a tener que formar una asociación para poder salir ilesos del cuidado de los nietos.
ResponderEliminarEstamos acostumbrados a que las dolencias ajenas se teatralicen y ello nos conmueve. La realidad ya no la vemos como algo crudo y doloroso. l desastre está servido.
Un beso.
Jajaja, cada cual haciendo lo que debe.
ResponderEliminarLos contrastes de la vida... el del lateral, pellizca. Feliz sábado, querido amigo.
ResponderEliminarAssim é a vida...
ResponderEliminarBeso, buen finde
A volte i nipotini, esagerano con i loro giochi, a discapito dei nonni.
ResponderEliminarBuon sabato
Tus palabras son para pensar .un abrazo.
ResponderEliminarCon nietos y sin nietos de por medio, retratas a la perfección el ciclo incontestable de la vida: empezamos quemando rueda y terminamos rogando para que el mecánico de guardia del hospital encuentre algún repuesto adecuado para nuestro chasis.
ResponderEliminarSaludos Insolentes!!
Son las etapas de la vida. Quién pudiera volver a aquella niñez de antes ¿verdad? Hoy los niños corren con la mirada puesta en el móvil.
ResponderEliminarBesos.
Los abuelos, cargan con demasiadas responsabilidades, claro está que porque quieren. Un no a tiempo es a veces necesario.
ResponderEliminarMe ha recordado, un poema que escribí de un hombre en esa misma situación. Muy triste ver esa indiferencia, y vivirla debe ser desesperante.
:-(
Besos, buen fin de semana.
Un bon contrast i, a més, ho fan per separat...
ResponderEliminarPetonets, Xavi.
Reflexiva entrada, es bonita, pero invita a la meditación también. Me gusta.
ResponderEliminarUn beso.
Torito, bellos poemas y muy tristes, el del lateral me conmovió mucho y es la verdad, cuanta hipocresía e indiferencia hay en el mundo.
ResponderEliminarTorito que pases un hermoso y feliz Domingo.
👄🌹Besitos y te dejo todo mi cariño🌹👄
Es verdad...
ResponderEliminarPero me gustan los besos de mis nietos, algo así como combustible para seguir
Abrazos
Que no de descuiden los niños, que la veteranía es un grado.
ResponderEliminarSaludos.
La vida es así, amigo. Puro dualismo.
ResponderEliminarUn saludo.
A este abujelo le empiezan a fallar los neumaticos y tiene poca batería.
ResponderEliminarUn abrazo.
Yo también estoy en boxes...
EliminarEs lo que hay.
Un abrazo.
¡Menuda forma de medir el tiempo y la vida en una sola parada en boxes! Me parece fascinante cómo un poema tan cortito encierra un contraste tan brutal y real: la energía imparable de la infancia frente a esos talleres de reparación por los que todos, tarde o temprano, acabamos pasando. ¡Una auténtica genialidad de contrastes!
ResponderEliminarUn beso enorme.
Es q además cada vez los abuelos son más mayores…
ResponderEliminarMis padres cuando mis hijos eran pequeños…corrían, jugaban al tenis, trabajaban…yo cuando sea abuela…a saber…🤣🤣🤣 Seguro q contrasto a tope…🫠
Como cualquier máquina, el cuerpo se estropea con el uso.
ResponderEliminarBuen contraste!
Pero no todos los viejos son abuelos ni todos los abuelos viejos ;)
Besos