Estoy de acuerdo con tu poema del perfil, pero hay que añadir a aquellos que nos llevaron a una guerra, que regalaron millones a la banca, que desprecian a los inmigrantes, que eludieron responsabilidades en Valencia, que no se movilizaron con el Prestige, que explotan trabajadores en sus empresas, que se pasean en yate con narcotraficantes...
Ese poema lo publiqué hace más de 16 años y me lo inspiró unos cuantos sinvergüenzas que entonces se llenaban la boca de derechos humanos y en realidad lo único que buscaban es vivir como reyes a costa del erario público. Mi poema se refiere a ese momento ni a antes ni a d
... después. No es un poema histórico español ni pretende serlo. Y aunque antiguo tiene vigencia aún viendo los ladrones que nos gobiernan. Claro que no hay más ciego que el que no quiere ver.
Estaría bien creer en el infierno para estos casos
ResponderEliminarBesitosssss
Maldito viento infernal.
ResponderEliminarMuchos besos.
Estoy de acuerdo con tu poema del perfil, pero hay que añadir a aquellos que nos llevaron a una guerra, que regalaron millones a la banca, que desprecian a los inmigrantes, que eludieron responsabilidades en Valencia, que no se movilizaron con el Prestige, que explotan trabajadores en sus empresas, que se pasean en yate con narcotraficantes...
ResponderEliminarUn beso.
Ese poema lo publiqué hace más de 16 años y me lo inspiró unos cuantos sinvergüenzas que entonces se llenaban la boca de derechos humanos y en realidad lo único que buscaban es vivir como reyes a costa del erario público.
EliminarMi poema se refiere a ese momento ni a antes ni a d
... después.
EliminarNo es un poema histórico español ni pretende serlo.
Y aunque antiguo tiene vigencia aún viendo los ladrones que nos gobiernan.
Claro que no hay más ciego que el que no quiere ver.
Respirar eso no puede ser bueno.
ResponderEliminarBesos
Me acabas de dar una idea, será por tanto corrupto estás olas de calor?
ResponderEliminarUn saludo feliz semana.
Es razonable.
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
Esa puerta, que permite la salida fétida del calor de los cuerpos incinerados por sus múltiples traiciones.
ResponderEliminarSaludos.