Cada vez más apenado
arrastro mi vida
hacia el cadalso final.
Muertos
y desaparecidos
viven frescos y lozanos
en mi hospitalaria memoria.
En cualquier momento del día
reaparecen como eran
y me recuerdan tiempos y cosas
que vistos desde mi ahora
hacen recapacitar a mi conciencia.
En silencio les pido perdón
por si alguna vez les decepcioné
y les agradezco de corazón
todo lo bueno que me regalaron
mientras sigo deambulando
por un mundo que ya no me contempla
hacia el día inevitable y triste
en el que para siempre desapareceremos.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarVivir es decepcionar a alguien, siempre, incluso, a veces, decepcionarnos... Aprendemos tarde, cuando ya no podemos hacer nada con lo que hemos aprendido....
ResponderEliminarEsa caprichosa memoria y su arte para hacernos prestidigitación. Grande tu texto: me he visto muy reflejado y me ha sobrecogido.
ResponderEliminarSaludos afligidos.
Pq creo q no es lugar
ResponderEliminarPq tu entrada es muy emotiva
Lo borro
Saludos
Luego nos los encontraremos de nuevo? Chi lo sá
ResponderEliminarBesitosss
Xavi, hoy no puedo acompañarte hasta ese final tan negro. El mundo quizá no te mire como tú quisieras, pero quienes venimos a leerte sí te vemos y seguimos encontrándote en cada poema. También reconoces todo lo bueno que recibiste de quienes pasaron por tu vida. Pocos saben apreciarlo; ese agradecimiento suele andar siempre escondido, como si nos costara admitir cuánto debemos a los demás. Si quienes te conocieron y ya no están pudieran hablarte, dudo mucho que tuvieran algo que reprocharte. No te me pierdas antes de tiempo, amigo. Un abrazo muy fuerte.
ResponderEliminarMe identifico mucho con tu poema.
ResponderEliminarAbrazo***
O cadafalso é inevitável. E se não houver outra vida depois disso, foi uma perda de tempo o tempo que gastamos para lá chegar.
ResponderEliminarExcelente poema, gostei.
Boa semana caro amigo.
Um abraço.
Subscrevo o nosso amigo Jaime Portela.
ResponderEliminarAbraço para ambos.
Siempre herimos o decepcionamos a alguien, en cualquier momento de nuestra vida, por acción o por omisión, tener vivo el recuerdo de lo que hicimos y la oportunidad de pedir perdón por ello es una garantia final, y depues decir como Pabesse, "rápido cocjero, de prisa al cielo... "
ResponderEliminarA veces nos decepcionamos a nosotros mismos.
ResponderEliminarSaludos.
Volveremos.
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
Decepcions conscients i inconscients imagino que n'hi ha hagut moltes, per part dels altres i de jo mateixa. De totes les que he sigut conscient ja he demanat perdó, fins i tot a jo mateixa... encara que no s'oblidin tot hi haver demanat perdó...
ResponderEliminarPetonets, Xavi.
La vida es efímera, de siempre lo hemos sabido, aunque nos damos cuenta con el paso de los años. De todas formas, debemos ser agradecid@s.
ResponderEliminarBesos.