Por todas partes
las grietas
crecen espléndidas.
Todo lo que conozco
se está resquebrajando.
Camino
por las calles
de recuerdos alegres
y sólo me saludan
los vacíos estremecedores.
El bar de toda la vida
parece un tanatorio
donde yacen amarillentos
dueño, camareros y clientes
en un desconsolado ataúd de tiempo.
Voy por la calle
observando lo desapercibido
y hasta los jóvenes parecen viejos.
Todo está entristecido.
Todo parece desmoronarse.
Los futuros están desahuciados.
La ciudad se está llenando de años rotos.
Creo que pronto en vez de bebés nacerán lagartos.
Coragem, amigo mio : a Natureza ainda tem lugares lindissimos que podemos admirar,
ResponderEliminarBeso
Una flor, busca una flor!
ResponderEliminarBesitossss
Quizás nacer lagarto sea la única forma de adaptarse a un suelo que ya no retiene nada y donde, para no volverse loco, solo sirve mostrar instintos básicos. Al final va a resultar que los guionistas de la serie «V» eran unos auténticos visionarios.
ResponderEliminarSaludos Insolentes!!