1 de junio de 2011

AMANECE MAL EN LOS HOSPITALES

Amanece mal en los hospitales.
Siempre hay algún enfermo
que ha fallecido durante la noche.
Familia que llora y se va.
Quitan las sábanas
alisan el colchón
hacen la cama
y ponen un enfermo nuevo
en el lecho sepulcral.
Familia que llega y se queda.
El ángel de la muerte
los mira impasible
y lanza ciego los dados
sobre los días que vendrán.
¿Cuántos muertos
entierran en su historial
los desconsolados colchones
de las camas del hospital?

158 comentarios:

  1. Amanece y anochece mal. Un lugar donde hay pocas alegrías, solo merece la pena darse una vuelta por maternidad.
    Un beso

    ResponderEliminar
  2. Hola amigo Torito que triste tu escrito pero asi es en la realidad.
    Besos que estés muy bien.

    ResponderEliminar
  3. Els hospitals són indrets en els que millor no fer massa números. Solen sortir molt vermells.

    ResponderEliminar
  4. mueren muchos, pero tambien hay gente que se cura, tambien hay gente que nace.

    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Hola... tétrico, ya sólo pensarlo se hace tétrico.

    Me gusta... yo escribí uno de un hospital de niño, que por cierto aún no lo publico) y si, la muerte se deleita en esos lugares. Debe ser como fabrica principal del condenados destinados al tormento.

    Saludos.
    Cristofer.

    ResponderEliminar
  6. Aveces hay alegría cuando un niño/a nace es una celebración ¿ no crees?
    CUANDO ALGUIEN SE CURA.
    Un beso toro.
    UNA :))) o+

    ResponderEliminar
  7. Miles... Es un lugar donde las muertes (porque yo siempre creo que son muchas, cada cual tenemos la suya) caminan libremente y se hacen festines de cuerpos y almas...

    ResponderEliminar
  8. NOOOOOOOOOOOOOOOO..NADA ES JUSTO..VI CUANDO ENTRABA LA PUBLICACIÓN..Y LLEGO 7MA!! LLOROOOOOO

    ResponderEliminar
  9. Y QUED´PE NOVENA...UFFFFFFFFFFFFFFFFF
    Y MUCHOS..O A CUANTOS LES DAN EL ALTA..POR QUE VIENE UNO PERO Y NO HAY CAMA...?? A MI ME PASÓ!!
    BESOS TORO...

    ResponderEliminar
  10. Muchísimos menos que si no los hubiera.
    Es el último refugio, la antesala que nos queda para afrontar la muerte sin dolor por lo menos.
    No Xavi, que sigan los hospitales haciendo su labor, con sus errores, por supuesto, pero los tenemos.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  11. Yo siempre he sido más del "Amanece, que no es poco"

    ResponderEliminar
  12. Aiii este tema me ha tocado mucho. =(
    Besos

    ResponderEliminar
  13. Ufff!! que tema este más real,muchas veces lo he pensado...Que triste no?..Un beso

    ResponderEliminar
  14. absolutamente gráfico!!
    literalmente certero!!
    emocionalemnte directo!!

    Besos Torito

    ResponderEliminar
  15. Uff, esto me toca y me estremece, es que en ese ambiente hay algo que se respira y duele... Besos Toro!

    ResponderEliminar
  16. ¿Cuántos muertos entierran en su historial los desconsolados colchones de las camas del hospital?

    Cientos.

    Yo se que me lo vas a creer: ayer se incendió otra vez el Borda (neuropsiquiátrico de la ciudad Bs As que está en condiciones patéticas) vi imágenes por la tele y una de ellas era un empleado del hospital llevando un carro con unos 10 colchones espantados, desconsolados y pensé lo mismo que vos ¿cuántos muetos entierran en su historial...?

    A que no te asombra?
    Besos

    ResponderEliminar
  17. hay un sol que brilla
    hasta en la noche más oscura

    ResponderEliminar
  18. He estado en el hospital varias veces y en plantas complicadas,y me ha venido a la cabeza una señora y joer,que razón tienes ,que frias son las camas de hospital o somos nosotros los que las hacemos heladoras ?.
    TERE

    ResponderEliminar
  19. Si,si los colchones hablasen que historias más variopintas podrían contar.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  20. Si los colchones hablaran,contarías historías tristes y alegres,sobre todo si es un colchón de puticlub,esos molan más.Recuerdo que el colchón de mi abuelo recién muerto se lo quedó un vecino pobre y en el durmió su hijo de doce años ,y el niño aquella noche durmió en colchón en vez de en el suelo,y le dió las gracias a mi abuela,le pareció un buen regalo el colchón de un moribundo,asi que no te preocupes por los colchones piensa en los colchones de pegar buenos polvos.Besos.

    ResponderEliminar
  21. Ah, nada como acostarse en el propio colchón y amanecer en los Campos Elíseos. Los hospitales son una broma macabra del destino, definitivamente.
    Besos Toro.

    ResponderEliminar
  22. HOSPITAL = ESPERANZA
    http://enfugayremolino.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  23. tantas historias de Hospital podría contarte !
    Las paredes hablan , las camas suplican, es duro!
    Ni te imaginas lo que es pasar por la cama donde fallecio mi padre cada mañana y siempre ver rostros nuevos.
    Un beso !

    ResponderEliminar
  24. Yo paso a dejarte un grog ;-)
    Te beso, Toro.

    ResponderEliminar
  25. Eso mismo me he preguntado yo miles de veces, sobre todo cuando deshacen la cama y vuelven a hacerla para otra persona como si nada, pura rutina.
    Todavía me acuerdo de un colchón deshabitado. Cuánta presencia pueden tener.

    Besos

    ResponderEliminar
  26. no me gustan nada los hospitales pero vaya... también hay gente que le dan el alta y se va tan contenta,no? B7s!

    ResponderEliminar
  27. El inevitable ciclo de la vida, aunque nos empeñemos en aferrarnos a ella.

    ResponderEliminar
  28. No te voy a decir nada que no te han dicho ya: Menos mal que en el hospital hay otro piso donde nacen bebés rosaditos y nuevos por hora y el mundo se equilibra.

    ResponderEliminar
  29. Justo, hace tres años vivía en un hospital, y estuve por dos meses y tres semanas. Yo no era la enferma. Pero pude palpar y sentir de cerca ese ángel de la muerte. Es duro cada amanecer en un hospital. Y más, porque sabemos el final que se avecina.

    Esta entrada me hizo recordar una de las etapas más fuertes, tristes y duras que he vivido.

    Besitos mi Torito

    ResponderEliminar
  30. Sabes amigo...La realida es casi siempre es mas cruda que cualquier realidad aunque tu escrito es...terriblemente y descriptivamente dura.

    Saludos amigos.

    Paco

    ResponderEliminar
  31. no lo quiero ni saber... yo que esperaba leer algo optimista ahora cuando abri tu pagina!

    ResponderEliminar
  32. ¿Cuántos?... Ni ellos lo sabrían decir.

    Qué triste pero qué real lo que has escrito, Xavi. Ése es el día a día de los hospitales.

    Besos. Un millón.

    ResponderEliminar
  33. Otros , sin embargo, llegan mas muertos que vivos y cuidados por algunas y algunos, logran engañar a la parca ( por esta vez) . Salen enteros , moviendo y riendo .

    Un beso. A.

    ResponderEliminar
  34. pensamientos sombríos, ahora me dan asco las camas de los hospitales!!

    ResponderEliminar
  35. Muerte y vida se dan la mano, como viejas conocidas cuando se cruzan por los pasillos del hospital. Prefiero pensar que no se echan un pulso, que simplemente se respetan.

    Abrazos

    ResponderEliminar
  36. Demasiados muertos y, además, lo que considero peor en los hospitales públicos con habitaciones compartidas es la imposibilidad de tener ni intimidad en eso, la muerte traspasa la cortina de separación.

    Besos

    ResponderEliminar
  37. Qué bien descrito, Torito. Uno se despide de la persona amada ignorando que la noche vendrá a recoger sus huesos. Y horas más tarde, en la madrugada, una voz sin alma te llama para pedirte que pases a retirar los restos. Qué cruel. La muerte forma parte de la vida, es parte de la naturaleza del hombre, pero no soporto los formalismos fúnebres: las ceremonias, las flores, las misas, los cánticos, los invitados que rehuyen mirar al muerto, los fríos hospitales... Ni morir en paz nos dejan, ¿verdad?

    Besossss.

    ResponderEliminar
  38. Cuántas, sí, es una buena pregunta, pero mejor no pensar demasiado en ello, que ya dan bastante respeto esos locales24horas...

    Ya va a hacer un año que, con mi marido, nos pasamos allí 44 días y sí que pasaron "camaradas" por allí. Afortunadamente, no vi morir a nadie, pero sucede y tanto que sucede...

    Abrazos

    ResponderEliminar
  39. Cuántos muertos acarician esas sábanas? Y cuántas litros de agua se pierden por ellos?
    Cuántos impuestos nos piden por su desaparición? Y cuánto tardamos en olvidarlos.

    Contamos y contamos, como uno mas uno, como dos y dos son cuatro....
    y mientras, la vida se nos va, y tu y yo, qué?

    ResponderEliminar
  40. Y es el hospital una buena plataforma de partida. No la mejor claro, pero si una de las màs usadas, no?

    ResponderEliminar
  41. Muy triste. Tiene que ser terrible hacer la cama de un muerto.



    besos.

    ResponderEliminar
  42. Sí, es cierto, pero también pienso en las veces que me han traído de vuelta, negandose a dejarme en manos de la Parca.

    Besos

    ResponderEliminar
  43. Es uno de los pocos lugares donde la muerte y la vida van de la mano.

    Petons.

    ( estoy totalmente en desacuerdo en que solo hay tristeza!)

    ResponderEliminar
  44. eso mismo pense yo cuando mi madre murio... correr la cortina, sacarla de alli delante de las otras personas.. que cosas.. Beso Toro

    ResponderEliminar
  45. Mejor no contarlos.
    Son tristes pero yo me alegro cuando voy a visitar a alguien y siento que le viene bien.
    Un abrazo
    Y muchos besos por todos los que no te he dado estos días.

    ResponderEliminar
  46. Es tal cual lo cuentas.
    Yo estuve unas semanas en una habitación compartida y tuve tres compañeros distintos.
    Uno no tuvo tanta suerte.
    Luego ya dos auxiliares de enfermería ponen las sábanas nuevas y a esperar al siguiente.
    Es una pena, pero es la vida.
    A mi al menos me sirvió para perderle el miedo no sólo a la muerte sino también al daño físico.

    Un besazo rey

    ResponderEliminar
  47. Alisan el colchón,
    pasan la mopa al suelo
    y friegan cristales.

    Entre agua y lejías
    se han llevado la risa
    convirtiendo en losa de piedra
    las espaldas heladas
    de los familiares del difunto.

    Y sobre esa helada losa
    hay que comenzar a sembrar
    aunque sea
    una azulada orquídea.

    Besos

    ResponderEliminar
  48. Nunca he podido estar mucho rato en un hospital..es como que todo es muy denso e intenso.

    Besos

    ResponderEliminar
  49. Querido Toro,
    me preocupan más
    cuántos llegan a ese colchón
    sin haber aprendido nada
    y se van lanzando maldiciones
    entregados por fin
    a la nada más horrenda .
    O imagínate que sea
    como en la peli aquélla
    donde los chungos se apiñaban
    pisándose unos a otros
    por toda la eternidad.
    ...
    Besos.

    ResponderEliminar
  50. Vaya Toro, parece que sólo estamos viendo los decesos,(que son muchos ), pero también hay que tener en cuenta los amaneceres de los "nacimientos" y los recuperados..que empiezan a vivir ó los que siguen viviendo.
    un beso
    isla

    ResponderEliminar
  51. triste pero bello poema nos regala tu alma sensible de poeta donde la parca muestra su papel de forma cruel dejando sentimientos viudos tras ella. un besin muy grande de esta asturiana amiga y admiradora.

    ResponderEliminar
  52. El Angel de la Muerte lanza ciega los dados sobre las camas de los hospitales y los campos de batalla.
    Algunos se curan y otros se salvan...

    bss

    ResponderEliminar
  53. Uno de mis peores recuerdos: los ruidos de la noche en un hospital:voces y risas desconocidas y ajenas , sonidos metálicos, susurros, quejas, llanto, una radio que suena lejana. Y la impotencia de sentir que el mundo sigue como si nada cuando uno casi está dejando de seguir....
    Y un colchón que nada sabe, y al que nada le importa, de tus recuerdos..

    ay Torito...yo que venía tan contenta hoy....

    besos desinfectados

    ResponderEliminar
  54. ¡Algo que he pensado tantas veces!
    Me trajiste muchos recuerdos con este poema.

    ¡Besote enorme TORO y gracias por visitarme!

    ResponderEliminar
  55. Dura entrada la de hoy, pero es la realidad de una gran cantidad de personas que se mueven a nuestro alrededor. Abrazos para todos los que pasan largas horas en los hospitales, enfermos y cuidadores.

    ResponderEliminar
  56. Me has recordado cuando me dio el infarto, aquella noche, en el hospital, en la sala habíamos 9 en observación, a la mañana siguiente solo quedaba vivo yo...
    Debe de ser por lo me "Mala hierba nunca muere"...jajaja
    Salud

    ResponderEliminar
  57. Jajaja XAVI...

    “Quitan las sábanas
    alisan el colchón
    hacen la cama
    Y ponen un enfermo nuevo...”

    Eres genial, suena horrible, pero transmite de miedo...
    Bueno, esto no admite discusión alguna, si en todas partes se muere gente, imagínate en un hospital... son los que tienen -pobres- más papeletas.

    Por cierto XAVI, he leído en el blog de SIMPLEMENTEYO, que estuviste en le circo del Sol y que te hicieron mil perrería ...

    ¿No sería el 9 o 10 de enero del año pasado, verdad? justamente estuve en Barcelona en esas fechas, viéndolo en el Sant Jordi y efectivamente sacaron a un tipo muy alturrión que por cierto lo hizo muy bien jajaja ¿Puede ser que fueras tú?... si hubieras sido tú y llegas a ponerte un cartel que dijera XAVI/TORO nos hubiéramos conocido jajaja... yo hubiera llevado un cartel que pusiera, María la payasa:-)


    Un beso muuuy grande y feliz tarde... artiZta:-)

    ResponderEliminar
  58. para eso están...además de salvar vidas

    ResponderEliminar
  59. Psiquiatrica-mente malo.
    El sistema es un vicio.

    Besos mil.

    ResponderEliminar
  60. Por los hospitales poco he debido parar pero ese mismo pensamiento aplicado a los colchones de los hoteles me ha causado cierta preocupación. Beso.

    ResponderEliminar
  61. Es la rutina vital del mundo. Cada día que amanece, muere una noche y nace un nuevo día. Y así siempre, siempre...

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  62. Una triste realidad. Que conste en apta...¡Odio los hospitales!

    Besitos Xavi.

    ResponderEliminar
  63. Tienes razón, asi es, pero cuando estas enfermo solo deseas que te curen y te den el alta lo antes posible.
    Un beso

    ResponderEliminar
  64. Si el Ángel de la Muerte sólo estuviese pendiente de las cabeceras de las camas de hospital, viviría mucho más tranquila.
    Afortunadamente en los hospitales, el balance siempre es positivo para la vida, son más los que viven al amanecer que los fallecidos.
    Besos

    ResponderEliminar
  65. me acabo de acordar de las intermitencias de la muerte, de saramago.
    la muerte humanizada, con sus sobres y burocracias.

    besos

    ResponderEliminar
  66. Toritoooo

    no es por presumir, pero he estado 3 veces en un quirófano pfff grave y tenes razón, todo lo que sucede en los hospitales es de diario y triste ver a las familias cuando sucede algo malo.

    hasta luego!

    ResponderEliminar
  67. Es ley de vida, si no muere alguien: no cabremos todos y yo necesito mucho espacio!

    ResponderEliminar
  68. Lugares donde la vida viene y se va.

    Petó

    ResponderEliminar
  69. ¡Qué triste!, pero qué verdad más grande.

    ResponderEliminar
  70. Que tétrico Torito.mmm mmm,yo que venía tan contenta me has puesto con los ojos llorosos, muy triste...muy triste.Pero es la pura verdad.

    besitos

    luna

    ResponderEliminar
  71. Un beso Toro, lo mejor es amanecer en casa y rodeada de las personas que quieres a tu lado verdad?
    Qué triste verdad, la de tus palabras.

    ResponderEliminar
  72. A veces ¡incluso atardece peor...!

    ¡¿Dependerá del turno?!

    ¡Un gran abrazo!

    ResponderEliminar
  73. Sabes animalito.
    ¿Hoy? no quiero pensar en eso.
    No, no quiero.

    ResponderEliminar
  74. Malos sitios, los hospitales, para que las almas se queden con nosotros. Huyen despavoridas.
    Un abrazo, Toro. Este texto me ha removido.

    ResponderEliminar
  75. Amanece bien en el hopital, va mejorando, ayer por la tarde le sacaron de la Uci, ya está en planta.. asustado pero está recuperando de un infarto, la familia sonreímos, pronto volverá a casa....
    Quitarán las sábanas, harán la cama para otro que vendrá con esperanza de recuperarse pronto y volver con los suyos..
    Hay esperanza en el hospital y también hay alegría por los bebes que nacen´cada día en la quinta planta.
    No.. no todo es tan triste
    Sonrío :)
    Sonríe tu también, ¿si?

    Petó ;)

    ResponderEliminar
  76. Mejor no pensar en cuántos murieron...
    Y ese olor, ese olor que tienen tan característico, se queda pegado y es imposible de olvidar.

    Mejor pensar en la gente que sale sana por la puerta y en todos esos bebés que nacen cada día.

    ResponderEliminar
  77. Toro:

    No siempre a los hospitales se llega a morir... también se llega a que te llenen de esperanza, diciéndote que estás sano y que tus días van bien (yo y... mi optimismo) a que es verdad lo que digo??? ... el piso de maternidad por ejemplo es VIDA PURA ENTRANTE...

    Pero sabes?? también tienes mucha razón...lo viví en carne viva cuando mi padre falleció en aquel hospital y la cama donde estuvo un largo mes.... quedó vacía y automáticamente limpisima para el siguiente..
    un abrazo **

    ResponderEliminar
  78. Fría y dura realidad… nos traes hoy…. mi querido Toro
    Mil besos para ti con sabor aviento .

    ResponderEliminar
  79. Uff... pero en torno a esas muertes, muchas vidas alrededor, ¿no te parece?.

    Besos!

    ResponderEliminar
  80. Hoy prefiero no comentarte, te llevaste todas las palabras.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  81. Siempre me asaltaba la idea de las camas de los hoteles ¡horrorr!...la de los hospitales no se me había ocurrido
    ¡que bien lo has descrito!...da escalofrío
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  82. En la misma cama han nacido y han renacido. Nosotros elegimos que mirar. Me gusto muchísimo Toro. Excelente. Un beso!

    ResponderEliminar
  83. Regresé... pero solo pa darte un abrazo ** =)

    Creo que ambos lo necesitamos ;)

    ResponderEliminar
  84. Supongo que al ángel de la muerte no le queda otra que ser impasible.
    EN fin, cuando se piensa en estas cosas es todo demasiado triste...

    Muáá

    ResponderEliminar
  85. Imaginas que en el cielo una vez al año, puedieras asomarte y mirar a tus familiares vivos por un abujerito?? Ahora se me ha pasado por la cabeza...

    ResponderEliminar
  86. Infinidad, sin duda alguna.
    Qué triste.

    Julieta

    ResponderEliminar
  87. Desconsuelo...mientras el ángel negro juega, mientras la vida apuesta. Y tal vez gane.

    Saludos muchos, Salvaje Toro. Que sea un Junio bello.

    ResponderEliminar
  88. Comparto la idea de que hay gente que se cura..que nace....pero la realidad es esa..los colchones tienen secretos, que mejor no saber de ellos, y quizás no son tan agradables como los colchones de los hoteles, aunque también si te pones escrupuloso te quedas en casa ....o ¿no?
    un saludo, y felicidades por el blog

    ResponderEliminar
  89. Uffffffffff
    Me recordaste la muerte de mi padre...
    Besitos en el alma
    Scarlet2807

    ResponderEliminar
  90. Cuantas historias podrían contar esos colchones tienes razón.

    ResponderEliminar
  91. Yo, a poder ser,quiero morir en mi camita.

    ResponderEliminar
  92. En ocasiones el hospital es gozoso.
    Sobre todo cuando pares. Cuanta dicha y felicidad.
    Hoy en día, los hospitales reciben la Vida y la despiden.
    Creo que la vida ni se crea ni se destruye: Tan sólo se transforma.
    No llores toro mío.

    ResponderEliminar
  93. Ay mi querido Toro, maravilloso y duro poema. Sin embargo, yo que trabajo en uno y he trabajado como operadora de emergencias, me consta que en silencio, muchos se levantan y se van a sus casas con un brillo en su mirada y una sonrisa de agradecimiento.

    Un besote grande!!!

    ResponderEliminar
  94. Ufff, a mí me recuerda a lo mal que lo hemos pasado en mi familia este año pasado... no quiero volver a uno ni a tiros!

    Petons!
    ;)

    ResponderEliminar
  95. siempre hay gente que muere,si es muy triste pero también hay vidas que nacen en ese momento me encanta tu blog estas invitado al mio besssssss

    ResponderEliminar
  96. Me puso piel de gallina he visto esto en los sanatorios,brrrrrrrrr.
    cariños.

    ResponderEliminar
  97. También el ángel de la vida sobrevuela los hospitales.

    Yo prefiero morirme en mi colchón.

    ResponderEliminar
  98. Tampoco los enfermos zafan de la soledad.
    Se va a morir al hospital,
    nadie acepta la muerte en casa,
    no la queremos cerca
    empapada de lo cotidiano.
    Muertes esterilizadas.

    Besos

    ResponderEliminar
  99. Es algo que siempre me he preguntado cuando he estado ingresada. Pensaba que estaba majareta pero ahora que veo que hay alguien más que incluso escribe de ello... tal vez no lo esté tanto.
    Escalofrío....
    Besos Toro

    ResponderEliminar
  100. Esto es increible.En los tanatorios cuando te entregan las cenizas hay que preguntar por la caja.A veces quitan al muerto y se llevan la caja para aprovecharla para otro.

    ResponderEliminar
  101. Hola Toro.

    Tres son las señas inconfundibles de los hospitales:

    El ruidoso silencio rodado, el ardiente frío anónimo Y el amargo olor dulzón.

    Adiós Toro.

    ResponderEliminar
  102. muy cierto Torito, por algún motivo que no conozco un alto porcentaje de personas abandona la lucha cuando amanece

    besos,

    ResponderEliminar
  103. La luz de esos amaneceres es triste y salada. Así la recuerdo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  104. Iba a poner una cosa pero lo he borrado , no me gusta hablar de hospitales.

    ResponderEliminar
  105. Estimado Poeta amigo Toro:

    Y, si no morimos en nuestra cama, lo ideal, pues en un hospìtal nos despachan rápido porque para muchos "profesionales" de la salud, un paciente grave o con mucho dolor implica mucho esfuezo de su parte, éstos solo persiguen el billete, y ojalá ganarlo sin mucho sobresalto. Es muy patético todo en el mundo actual, y sabes, amigo, que el poderoso dios del dinero reina a sus anchas!

    Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

    Frank.

    ResponderEliminar
  106. Bufff...

    Y pensar que he sido huesped hospitalario por quince días y he estado en dos camas diferentes.

    Mejor no pensar.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  107. Un abrazo, dos, tres, seis, diez, o los que hagan falta:) que la noche sea dulce y llegue la mañana, serena, para seguir caminando :)

    ResponderEliminar
  108. al señor ese de la muerte no le afecta la crisis, siempre tiene trabajo....

    ResponderEliminar
  109. Luminoso! cada uno de ellos tiene tantos muertos como un cementerio. Y tantos salvos, como el pueblo que está pegado al cementerio.
    Un abrazo saludable

    ResponderEliminar
  110. En los geriátricos amanece aún peor,a toque de diana y en soledad.Y muchas veces sin familia que llore y se vaya.
    Un beso,replicante***

    ResponderEliminar
  111. y también historias de vida
    escritas en los colchones,
    niños que nacen,
    esperanzas que reviven por un transplante,
    historias clandestinas entre médic@s y enfermer@s,
    y tantos, tantísimos enfermos que se van de alta.

    besos optimistas

    ResponderEliminar
  112. La vida es así…todo tiene un principio y un final. La verdad es que pensar quien se habrá muerto en este colchón? Da un poco de yuyu. Mejor no pensarlo. Un bessito

    ResponderEliminar
  113. creo que tus tristes versos
    esta vez acompañan a los míos, aquellos en "un frío atardecer"...

    un beso Toro

    ResponderEliminar
  114. Te entiendo. Estoy trabajando en una empresa relacionada a la salud y cada día alguien muere.
    Es triste (muy)!

    Un beso o 2 #

    ResponderEliminar
  115. Lo importante es seguir amaneciendo, pero qué rollo que sea desde un Hospital mejor que sea desde una cálida isla.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  116. Gran reflexión amigo, derecho de nacer, deber de morir... y hay que cumplirlo. Pero no sabes cómo me gusta esquivar dardos! Besos.

    ResponderEliminar
  117. Buenos dias Toro,has amanecido en tu cama y has descansado bien? espero que así haya sido y que tengas un buen día,lleno de luz,color,amor y chicas guapas.Besos guapo.

    ResponderEliminar
  118. muchísimos toro, muchísimos.
    y es soberanamente doloroso.

    ResponderEliminar
  119. Los hospitales tiene dos lados muchas veces el nacimiento de un niño o le recuperción de alguien. Pero otras trsiteza, pérdida y sufrimiento. Siempre el ángel de la muerte gira y gira esperando como ave de rapiña que puede llevar, sólo los colchones nos pueden decir (bien dices tú en tu poema) me gusta mucho esta entrad, besos

    ResponderEliminar
  120. Ya el primer verso merece un cielo de regalo. Es fuerte lo que muy bien describes, es muy duro. No sé qué más decir. Durísimo.

    ResponderEliminar
  121. Que sacudón! Crudo pero real. Nos dejaste sin aliento. Pero también está la contrapartida: son lugares donde se salvan muchas vidas.
    Como dice otro comentario, mejor: "Amanece que no es poco".
    Un beso porteño, Torito ;)

    ResponderEliminar
  122. Qué bien lo has escrito. Un lugar donde los extremos se suceden... la alegría de la vida, el llanto por la muerte... todo en una misma cama. Detesto los hospitales pero lo has escrito muy bien.
    Un beso

    ResponderEliminar
  123. Somos tan efímeros y prescindibles...
    Qué feo, morir en un hospital.

    ResponderEliminar
  124. Y me llevan tus letras a esos tristes recuerdos...

    Y..tambien..veo a mis retoños..y la Fe ya es muy fuerte!!!

    Un abrazo para ti: llenito de salud!

    ResponderEliminar
  125. ¡Pobres hospitales!, ¡con tanto bien que hacen! (yo tampoco soporto estar en ellos, me pongo enfermo y tengo que disimular mucho para que no me metan en una cama...)

    Saludos!

    ResponderEliminar
  126. No lo sé, pero desde luego no es un Leroy Merlín.

    Odio los hospitales.

    ResponderEliminar
  127. Coño, eso lo he pensado muchas veces... en el Hospital es donde más gente muere...

    ResponderEliminar
  128. Jo tio... y yo me quedo aquí pensando...

    ResponderEliminar
  129. Así es, amigo.
    Cruda realidad que tu describes muy bien. Yo lo he vivido con la muerte de mi padre.

    Un beso
    Mercedes

    ResponderEliminar
  130. siempre és asi...triste realidad...
    beso

    ResponderEliminar
  131. Yo, la pregunta que me hago cuando paso por la habitación un hospital es ¿de cuantas alegrías y penas habrán sido testigo estas paredes? Porque alguna alegría tambien habŕa, digo yo.

    Bss.

    ResponderEliminar
  132. Describes perfectamente una realidad que casi todos hemos vivido alguna vez...
    Besos.

    ResponderEliminar
  133. Realidad que nunca me he parado a pensar, el muerto de la cama de al lado va a ser solo una carpeta en un almacén.
    Besos.

    ResponderEliminar
  134. E irremediablemente la vida sigue sin parar...

    ResponderEliminar
  135. Llegan al hospital enfermos que mueren , enfermos que se curan se van y nuevos sres humanos que nacen a la vida.

    SALUDOS.

    ResponderEliminar
  136. Con esta reflexión como para tener que ir a urgencias en algun momento...cedo el turno!

    ResponderEliminar
  137. Genial poema.
    Las camas de hospital son antesalas de sepulcros.
    Terrible estadística Toro.
    Me quedo con el Angel jugando a los dados (great)

    Besos sin cura, Toro

    SIL

    ResponderEliminar
  138. Nunca se me había ocurrido pensarlo, Toro. Me impresionó.
    ...
    Un triste abrazo

    ResponderEliminar
  139. En los hospitales tambien amanecen niños recien nacidos y madres deseando que los saquen del nido para tenerlos en sus brazos.

    ResponderEliminar
  140. Toro, anímicamente llevas unos días
    nada más que regular.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  141. Mi madre... ¡cuánta razón!

    Espeluznante pero cierto, queda por esperar que muchos de los enfermos sanen rápidamente...

    Besotes.

    ResponderEliminar
  142. hola torito,

    pues miles y miles de muerttos. Los colchones son los testigo callados de tu segundo de muerte. Lo peor es que ni siquiera lloran, lo tienen que soportar solamente.
    un abrazo^^

    ResponderEliminar
  143. ¿Cuantos muertos entierran...? Seguro que muchos, pero así como hay muerte, hay vida y hay esperanza...

    ResponderEliminar
  144. Hospitales=camas calientes, pero no siempre amanece mal, por suerte!.

    Abraçada!

    ResponderEliminar
  145. los que llegan los que se irán, bajo el manto de vuestra reflexión.

    ResponderEliminar
  146. Dichosos aniversarios del adiós,
    que cada vez ocupan más números en el calendario...
    Te mando un beso enorme hoy.

    ResponderEliminar
  147. Mejor no te cuento los amargos recuerdos q has traído a mi cabeza.
    Un abrazo, feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
  148. Hasta en los mejores casos amanece mal: a las seis, toque de corneta y desfile de batas para todo tipo de torturas. Disciplina y no inglesa. A mí loos hospitales me enferman.

    ResponderEliminar
  149. Como en los ancianatos...la misma historia de despedida día tras día... al menos en los hospitales varía el pellejo, en los ancianatos no.
    Un besito.

    ResponderEliminar
  150. Que quieres que te diga Toro...Las dos últimas veces que estuve ingresado fue lo que me salvo la vida...La última el que tenía justo a mi lado murió durante la noche...yo salí currado...
    Te deseo un buen puente.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  151. Querido amigo: Vi hoy una película Argentina que te recomiendo, no es conocida, no vende,el Borda es una institución psiquiátrica, (un manicomio)se desarrolla allí."Desbordar" dir.: Alex Tossenberger. Tal vez un poco lenta al final pero la definición justa de la película. Precisamente en la realidad los internados tienen ahora una radio que arman y dirigen ellos mismos. Besos

    ResponderEliminar
  152. A "Dios" si existiera,
    se le hubiera dado mejor el pöker
    No sé si el cambio de mano
    incluía el juego de sábanas
    o el deambular de familaires
    Y si soy disléxica
    y Vagamunda jjj

    ResponderEliminar