30 de octubre de 2018

CERROJO Y CANDADO

Mis poemas ya no aguantan más.
Me miran mal.
Dicen que los prostituyo.
Y me temo que tienen razón.
Se acabó.
Cerrojo y candado.
Tiempo de escribir en silencio.
De estar y a la vez alejarme.
De escribir sin esperar nada.
De poco a poco ir desapareciendo.

2 comentarios:

  1. Pues ya lo siento, pero este poema no se va a quedar sin comentario, pobrecillo...

    Cuando uno puede elegir la forma en la que sentirse bien, está casi en la obligación de hacerlo. Y tus poemas y tú no sois menos.

    Un beso para ellos, a ti que te bese la de la ventana, jajajajajajaja

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