Al final no solo cambian las calles, los comercios o los vecinos. Nosotros también vamos sufriendo unas cuantas reformas por el camino, y algunas no precisamente menores. Un abrazo.
Claro, el cambio es la ley fundamental de la existencia. Nada permanece. Aferrarnos a lo que fue no puede sino general dolor. La realidad que conocimos que parecía sólida no era sino una ilusión, como la de ahora, y la primera ilusión es el yo que contempla el pasado y el presente porque va transformándose incesantemente. El que no entienda esto, sufrirá mucho. Hay que soltar cualquier visión nostálgica que no sirva para la creación literaria como es tu caso.
7 horas han pasado desde que he publicado y todavía no aparece el post en la lista de publicaciones. Hace días que no intento lo que se me ocurrió porque funcionó unos días y después no, y otros dos días después volvió a funcionar y luego otra vez no, y ya me he cansado. Gracias. Besos.
* Sigue todavía sin aparecer tu publicación. La soledad siempre está presente. Los ojitos tristes, claro, si lo que queríamos era estar con mamá en esas horas. :) El barrio, ya no es nuestro, ya no está nada de nosotros allí. Y mis que se quedaron, don también distintos. Un abrazo.
Al final no solo cambian las calles, los comercios o los vecinos. Nosotros también vamos sufriendo unas cuantas reformas por el camino, y algunas no precisamente menores. Un abrazo.
ResponderEliminarMelancolía y ternura.
ResponderEliminar"La inmensa soledad" es uno de mis poemas favoritos, me identifico con él.
Un beso.
Corto pero preciso el poema de hoy.
ResponderEliminarMuchos besos.
Claro, el cambio es la ley fundamental de la existencia. Nada permanece. Aferrarnos a lo que fue no puede sino general dolor. La realidad que conocimos que parecía sólida no era sino una ilusión, como la de ahora, y la primera ilusión es el yo que contempla el pasado y el presente porque va transformándose incesantemente. El que no entienda esto, sufrirá mucho. Hay que soltar cualquier visión nostálgica que no sirva para la creación literaria como es tu caso.
ResponderEliminarNi el mío tampoco... ha cambiado muchísimo. Besos
ResponderEliminarSeguro que sin ti el barrio de tu niñez, nunca será el mismo.
ResponderEliminarEl día de la foto, no pude ir a la escuela. Me salvé del mapa, pero ahora agradezco no posar con las fotografías que tenía detrás.
ResponderEliminarUn abrazo.
Excelente poema: breve e conciso!
ResponderEliminarBeso, buen finde.
Le cose cambiano nel tempo e spesso ci si sente stranieri in luoghi cari.
ResponderEliminarBuon sabato
Lo mismo le pasa a mi pueblo. Saludos
ResponderEliminarSiempre me conmueves profundamente.🥹
ResponderEliminarAbrazo***
Tot canvia i encara que no ens adonem, nosaltres també.
ResponderEliminarPetonets, Xavi.
*Per cert, això va de cada dia pitjor, la majoria no em sortiu a la llista de lectura i vos he d'anar cercant pel darrer post que vos he comentat.😤
Lo que está claro es que la soledad nunca está sola. Somos muchos los que le damos la mano. Besos
ResponderEliminarSe me olvidaba decirte que llevo varios días que si no vengo a ver si has publicado, a mí no me aparece en la lista de publicaciones.
ResponderEliminar7 horas han pasado desde que he publicado y todavía no aparece el post en la lista de publicaciones.
EliminarHace días que no intento lo que se me ocurrió porque funcionó unos días y después no, y otros dos días después volvió a funcionar y luego otra vez no, y ya me he cansado.
Gracias.
Besos.
* Sigue todavía sin aparecer tu publicación.
ResponderEliminarLa soledad siempre está presente. Los ojitos tristes, claro, si lo que queríamos era estar con mamá en esas horas. :)
El barrio, ya no es nuestro, ya no está nada de nosotros allí. Y mis que se quedaron, don también distintos.
Un abrazo.
12 horas y sigue sin aparecer.
EliminarNo sé cuánto cobran los que gestionan Blogger pero hasta un dólar al mes me parece mucho.
Tu barrio el de ahora es muy chulo
ResponderEliminarBesitossss
muy bonitos recuerdos
ResponderEliminarnostalgia en vena
a veces pienso que lo que da pena es lo que vivimos ahora
Encontraron el santo grial de la vida eterna en el virus de la IA
ResponderEliminarAfortunadamente moriré, cuando me toque