Me despierto huérfano
en el regazo del mundo.
Ante mí
una semana más
abre su boca ciega
dispuesta a seguir devorándome.
No sé dónde se torcieron mis pasos.
No sé dónde perdí todos los horizontes.
Miro atrás
y no hay miguitas de pan
en los caminos brumosos del tiempo
para reencontrarme con alguno de los que fui.
No puedo volver.
No quiero avanzar.
Estoy perdido en un bosque de poemas sin final.
en el regazo del mundo.
Ante mí
una semana más
abre su boca ciega
dispuesta a seguir devorándome.
No sé dónde se torcieron mis pasos.
No sé dónde perdí todos los horizontes.
Miro atrás
y no hay miguitas de pan
en los caminos brumosos del tiempo
para reencontrarme con alguno de los que fui.
No puedo volver.
No quiero avanzar.
Estoy perdido en un bosque de poemas sin final.