El poema celebra la potencia erótica de la mirada femenina, capaz de incendiar el deseo del yo poético. En su brevedad, combina lo divino (“diosa”) y lo corporal (“late cálida”), transformando el hambre amorosa en exaltación vital. La mirada se convierte en revelación ardiente y salvadora.
Oh, es tan hermoso
ResponderEliminarEsas miradas que te llevan a la perdición, y las bendices por ello.
ResponderEliminarSaludos.
El poema celebra la potencia erótica de la mirada femenina, capaz de incendiar el deseo del yo poético. En su brevedad, combina lo divino (“diosa”) y lo corporal (“late cálida”), transformando el hambre amorosa en exaltación vital. La mirada se convierte en revelación ardiente y salvadora.
ResponderEliminarEstos dos poemas son un pleno al 15.
ResponderEliminarElla es luz, sueño y diosa.
Preciosos.
Un beso.
El amor es el motor del mundo. Poema de enamorado.
ResponderEliminar¡Ohhh, qué extraordinarios versos, querido amigo! Feliz día. Besos
ResponderEliminarEs que hay miradas que lo son todo. Tienen gran poder. Besos
ResponderEliminarCon un poema así, cualquiera queda retratado mirando de más y pensando de menos.
ResponderEliminarEso ya es medio poema escrito sin darse cuenta.
Un abrazo.
Realmente existem olhares especiais...
ResponderEliminarBesos