El amor se ahorcó.
La última esperanza
se ha suicidado
sin decirme ni una palabra.
A efectos prácticos
soy un muerto que camina.
En un rincón de mi cabeza
un coro de novias vengativas
cantan felices
y se ríen de mí
entre las sombras
de los pasados mal cerrados.
No me importa.
Ellas tampoco son lo que eran.
Si las viera hoy
no bailaba con ellas
ni aunque me dispararan en la cabeza.
Quien sabe, igual alguna está estupenda
ResponderEliminarMe preocupa que se te haya ahorcado el amor
Besitossssss
Qué estampa!
ResponderEliminarNo me imagino ahorcado al amor.
¡Qué horror!
Vaya carnicería...
ResponderEliminarBesos***
Aunque fueran guapas, esas novias vengativas dan mal rollo.
ResponderEliminarBuen poema.
Besitos.
Un’anima che, tra macerie interiori e fantasmi del passato, constata la propria fine emotiva con un’amara lucidità.
ResponderEliminarBuona giornata
No me lo creo. Te adoran.
ResponderEliminarSaludos.
Pues apaga y vamonos.
ResponderEliminarSaludos.
No bailarías con tus novias. Lo que no sabemos es si irían al baile con la certeza de que tú estarías allí. Tus amores no se entierran. Seguro que llega una novia con su aplomo de mujer de verdad y todo cambia ;).
ResponderEliminarUn beso.
El Amor lo estamos ahorcando todos los días.
ResponderEliminarEl pobre ya no sabe cómo comportarse para salir airoso.
Pobres novias y pobres novios.
Feliz día.
Un abrazo