9 de diciembre de 2017

EL DIOS GRIS

Nublado.
Frío.
Desapacible.
La ciudad está oscura.
Ha vuelto el Dios Gris.
Alabado seas, oh Señor
de las Magníficas Tinieblas.
El sol está castigado.
Por abusón.
Hoy ni come ni cena.
Y mañana lo mismo
hasta que pida perdón.
Por fin los corazones rotos
podemos salir a la calle
y disfrutar de una tristeza sin igual.
Miro las nubes y me las comería a besos.

3 comentarios:

  1. Un buen final para disipar la tristeza y toda el agua de las nubes para hidratarse. Abrazo con calor solar.

    ResponderEliminar
  2. Me encanto eso de: Alabado seas, oh Señor de las Magnificas Tinieblas.... saludos desde mi oscuridad

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.