En el oeste de España
y muy cerca de Portugal
se ubican dos pueblos
que celebran el Sábado Santo
con una curiosa tradición
que se remonta
a más de ocho siglos
y que consiste básicamente
en que durante todo el Sábado Santo
se puede raptar a las mujeres
del pueblo vecino
y sólo se accede a devolverlas
si se paga por la mujer raptada
tres olivas y un manojo de perejil.
Y si ella no quiere volver?
ResponderEliminarSi no quiere volver y los raptores no quieren quedársela entonces la crucifican y esperan a ver si resucita.
EliminarHasta hoy no ha sucedido.
Ja, toca pagar, que eso de la resurrección me parece que no va
Eliminar🤣
ResponderEliminarBesos***
Costumbres ancestrales, que ahora son muy bien representadas de cara a conseguir más visitas turísticas. Se cubren más rápidamente los roles de raptores que los de víctimas. Las aceitunas, ante la demanda por parte de los mismos visitantes, han multiplicado el precio exponencialmente, aunque ahora van, eso sí, en un tetrabrik reciclable.
ResponderEliminarLas secuestradas han de ser devueltas sin marcas evidentes de violencia.
Saludos.
Independentemente da publicação que amei ver e ler, passo a fim de desejar uma PÁSCOA muito feliz, se possível, junto de quem mais ama.
ResponderEliminar.
“” Pensamentos e Devaneios poéticos ““
.
De ahí han salido lindas historias de amor que de paso han ayudado a renovar los genes
ResponderEliminarBesitossss
Vaya cacao has liado… ya estoy mirando si tengo perejil en casa por lo que pueda pasar
ResponderEliminarA veces ocurrió y ocurre que algunas no quieren volver.
ResponderEliminarMe has sacado una sonrisa con la forma de pago, perejil y tres olivas jajaja
Eres genial.
Feliz finde.
Un abrazo
Pagar con perejil debe ser cosa de Arguiñano.
ResponderEliminarTen cuidado al incendiar el camión, espero que no aparezcas incinerado.
Un beso.
🤣🤣😂
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
Qui no té tres olives i un manat de julivert a casa? Molt barat em sembla el rescat, suposo que és perquè ho pugui pagar tothom. ;-)
ResponderEliminarPetonets, Xavi.
Perejil me queda pero las tres olivas me las he tomado en el vermut, jaja.
ResponderEliminar¡Qué ingenioso eres!
Mil besos.
Una rievocazione suggestiva di un'antica e insolita tradizione di confine, dove il rito del "rapimento" simbolico si risolve con un riscatto ironico e povero, tipico del folklore rurale.
ResponderEliminarUn saluto
No es muy cuantioso el rescate. No debería haber problema aunque para alguno será una buena excusa para quitarse de encima a la compañera. Besos
ResponderEliminar¡Curiosa tradición!
ResponderEliminar¿Y qué se supone que pasa en el tiempo que no se ha pagado el rescate? ¿Hi ha o no hi ha marro?
ResponderEliminarViendo el importe del rescate creo que no habrá marro ni aunque ellas quieran.
EliminarJajajaj, qué bueno. Sería interesante ..., jajajaja
ResponderEliminarBesicos muchos.
Toro, eres un genio, tan poco valen las mujeres ahí?
ResponderEliminarSiempre me robas sonrisas, gracias por eso.
¡Felices Pascuas! Toro, a ti y a toda la tribu que te acompaña, Terremoto, Justi y todos los loquitos.
Besitos Toro
Jajajjaa, te sienta bien la Semana Santa. Estás que te sales con tus ocurrencias
ResponderEliminarUn precio muy barato.
ResponderEliminar¡Qué rapto más económico!
ResponderEliminarBesos
Sospecho que algunas mujeres eligen sus mejores ropas, se peinan y maquillan, esperando ser raptadas.
ResponderEliminarSaludos.