Estoy muy contento.
Por fin
he comprendido
el sentido de la vida.
Me ha costado
pero lo he conseguido.
Era muy sencillo.
Toda la gente
que he conocido
a lo largo del tiempo
no eran lo que yo pensaba.
No eran auténticos.
Eran grandes farsantes.
Toda la gente
que hay
en el mundo
no son familia
ni amigos
ni vecinos
ni conocidos
ni compañeros de trabajo.
Son actores pésimos
de una obra cutre
y muy aburrida
escrita por algún chiflado.
Y mi tarea
durante estos años
ha consistido
sin que yo lo supiera
es ser espectador galáctico
de esta insoportable mamarrachada.
Ahora cada día
me dedico a observarlos
con mucho más detenimiento.
Cuando me canso de verlos
vuelvo a casa
escribo el informe cósmico
y me asomo a la ventana
para ver si viene la nave nodriza
y me devuelve a mi auténtica galaxia.
Tú crees que yo tengo el papel de comentarista de blogger pero en verdad soy de Alfa Centauri que estamos haciendo un experimento contigo.
ResponderEliminarViernetes!
Ah, sí... os vamos a declarar la guerra... jajaja
Eliminarjajjaja has aprendido rápido de los humanos
EliminarNella consapevolezza della vita cambia l'ottica della realtà, capendo le persone nella loro vera essenza.
ResponderEliminarBuona giornata
Suerte con la nave nodriza.
ResponderEliminarEl mundo no tiene guía. A mí me cuesta observarlo sin poder intervenir.
ResponderEliminarUn beso.
Una señora mayor hace un comentario muy gracioso sobre la gente como la que describes Y decía
ResponderEliminar"Y este de qué satélite cayó?"
Y creo que muchas veces nos hacemos ese tipo de pregunta o será al revés quizás nosotros estamos en la galaxia equivocada jaja
No son actores..... si uno mira bien, se da cuenta que todos son marionetas mecanicas, muñecos sin vida, quizas manejados a control remoto por alguna ex-novia.
ResponderEliminarYa sabes, de las personas siempre aprendemos más cuando muestran su verdadero "yo", porque sabes, la ropa no hace al hombre :))
ResponderEliminar¡Te mando un abrazo y un beso de viernes!
Bueno, ya puedo dejar de actuar y exigir un premio a la academia galáctica
ResponderEliminarTodos somos actores pero no de carne y hueso, sino actores programados por mentes malvadas para su divertimento. Y según veo y leo, tú eres un agente de esas mentes en la Tierra, lástima que no lo hayas sabido hasta ahora, ¡qué pérdida de tiempo!
ResponderEliminarEn la viña del Señor hay de todo , hay que saber separar la paja del grano
ResponderEliminarEn efecto, hay grandes farsantes, pero no lo saben. Serán los que nos hagan añorar otras galaxias
ResponderEliminarLa revelación.
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña!
Has convertido el hastío existencial en una grandiosa obra de ciencia ficción que describe esos días en los que el mundo parece una mala función de teatro.
ResponderEliminarSaludos Insolentes!!