Aquí están.
A mi espalda.
Expectantes.
Temerosas.
Nerviosísimas.
Esperando
que deje
de escribir
y les alegre la vida.
No sé qué hacer
con el futuro
de tantas
y tantas horas.
Ni tampoco sé
cómo decirles
que sin alegría alguna
el tiempo las enterrará.
Qué poemazos te marcas
ResponderEliminarComo cambia la percepción del tiempo con el camino andado, me cachis
Viernúbiris!
Pues tus nervios son un encanto
ResponderEliminarMe gusta , me gusta mucho lo que puedes idear .
ResponderEliminarBesos para el chico más guapo de Cataluña.
Las horas son fungibles como nosotros. Nacen para morir en cada instante.
ResponderEliminarLos espejos no reflejan a los que fuimos, muestran el decrépito presente. Arañamos instantes del pasado tratando de que permanezcan. Sin embargo fluyen como agua entre los dedos.
Brillantes los dos poemas.
Un beso.
¿No sabes qué hacer con tantas y tantas horas? Tú dámelas a mi, que yo ya sabré cómo tenerlas ocupaditas, ¡Qué bien lo vamos a pasar ellas y yo!
ResponderEliminarBesitos
*Si alguien más no sabe qué hacer con sus horas, puede ponerse en contacto conmigo, que yo las adoptaré jajjaaj
Responder a la inquisidora mirada que nos envía el espejo, es un ejercicio difícil.
ResponderEliminarEn esas horas, de vaivenes alegres y turbios, es importante continuar siendo.
Saludos.
Seguro que más expectantes que temerosas, a la espera de tus poemas diarios.
ResponderEliminarUn abrazo.
Horas y horas vacías , sin sentido alguno!! Tengo la suerte de que el espejo mas común (del baño) está demasiado alto para mi. Sí, tengo otro, en el que evito mirarme. Mi cabeza me dice que estoy muerta, pero mi corazón se empeña en seguir latiendo . Espero convencerlo para que lo deje ya .... Besos Toro
ResponderEliminarVerás que vais descobrir o que fazer com todas essas horas....
ResponderEliminarBeso
Hi ha dies que sembla que no en tenim prou i altres passen tan lentes que sembla que no s'acaba mai el dia.
ResponderEliminarPetonets, Xavi.
Nerviosas, pero a la vez confiando en que les darás el mejor destino y gustosas de de ser tus horas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Debe haber una cantidad infinita de horas todavia sin estar usadas.... no hay fin al tiempo.
ResponderEliminarJejeje! El de las horas me parece genial. Con El Tiempo Estéril, te habrás quedado a gusto, no sé como trabajas, pero ese poema tiene que llevar un buen tiempo...
ResponderEliminarSaludos
Me has recordado a un grande de los grandes. Muy bonito!!
ResponderEliminarBesicos muchos.
A mí se me escurren como arena entre los dedos...y ya no les importa que las entierren.
ResponderEliminarBesos***
Mientras no empiecen a mordese las uñas, tranquilo. Aún hay margen.
ResponderEliminarSaludos.
Horas vacías, sé mucho de eso, pero lucho por llenarlas para no hacer mi día eterno.
ResponderEliminarSaludos
Me identifico con tu primer poema...el largo
ResponderEliminarPare ce la flecha del tiempo, que va deteriorando todo a su paso
Y esa nada me da mucho miedo
La verdad es que no la soporto
Abrazos
Que el pesimismo no nos pueda a ningun@.
ResponderEliminarBesos.
Seguro que esas horas las sabrás dedicar a ser feliz tú y hacernos felices a quienes te leemos a diario.
ResponderEliminarConozco de eso,abrazote
ResponderEliminarSi no estamos escribiendo, estamos pensando en escribir. Las horas perdidas van del lado que yo elija.
ResponderEliminarEs las palabras llegan a producir celos, no me cabe duda.
ResponderEliminarUn beso
Trae que te las lío rápido…🤪
ResponderEliminarTercero al hilo!
ResponderEliminarSe han acostumbrado a la hiperactividad.
ResponderEliminarNi caso.
Siempre vuelven.
Bss.
Ya se te irá ocurriendo sobre la marcha qué hacer con ellas.
ResponderEliminarBesos
Mientras hay expectación, nervio, existe ilusión y ésta no muere, florece.
ResponderEliminarUn beso, Toro.