Ya no tiembla tu nombre
en mis labios cada mañana
y el contorno de tu recuerdo
es frontera que no traspaso
ya no escucho mis latidos
redoblando sin descanso
y tu imagen se desvanece
en el pozo del olvido
ya no aleteas majestuosa
sobre cada una de mis horas
y te desdibujas de mi vida
convirtiéndote en pasado
ya no eres más que sombra
deshilachándose en el tiempo
y el eco de lo que fuimos
en silencio se va apagando.