7 de julio de 2020

UN SUEÑO AHORCADO

Abro los ojos.
Horror.
Espanto.
Colgando
de los días
se balancea
un sueño ahorcado.
Le pregunto
al tiempo y a la vida.
No responden.
Silencio helado.
Miro hacia dentro.
Tiemblo.
La razón
llora en el diván
de un psiquiatra enajenado.

39 comentarios:

  1. Las ilusiones no podemos dejarlas que se suelten de la mano. Luego vuelvo a leer la lechuza. Buen día.
    Besicos muchos

    ResponderEliminar
  2. Que yu-yu da este comentario anterior.

    Quién puede sustraerse a unos ojazos amarillos hipnóticos.

    Ya no hay razón que valga, es el desmadre per se.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Hola Torito. Vaya, los sueños ahorcados dan horror aunque es mejor que un sueño no se realice a que sea malo y nos perturbe el día.
    La lechuza está muy original, tienes una mente privilegiada. Creo que el poema de la lechuza es como la vida misma en las familias y cuando hay niños/niñas que están muy consentidos y no quieren comer y son niños latosos.
    Últimamente me llegan mensajes para mi blog que no doy salida porque no me merecen confianza.
    Abrazossssssssssssss

    ResponderEliminar
  4. Unos mueren de vejez. Otros por inanición, alguno por hechos traumáticos y otros por desesperanza.

    ResponderEliminar
  5. Un final muy dramático para un sueño.

    La lechuza loca y sus ojazos enamorados me dan ternura.

    Besos

    ResponderEliminar
  6. Tantos sonhos acabam assim....


    Besos

    ResponderEliminar
  7. La razón
    llora en el diván
    de un psiquiatra enajenado.
    Impresionas.
    Besos***

    ResponderEliminar
  8. Los sueños no mueren aunque los ahorquen.
    Intenso poema amigo, se queda.
    Abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Ese loquero enajenado...vaya tela.

    Un beso

    ResponderEliminar
  10. Mi Toro Salvaje...divina locura que te hace escribir cosillas así.
    Tu mente es un vendaval de tempestades,
    hermosas letras.
    Gracias chicuelo.

    ResponderEliminar
  11. El diván del psicoanalista te destruye para luego reconstruirte.

    A veces, comemos lagartijas y ratones engatusados por unos ojos amarillos, casi siempre se acaba despertando y prefiriendo un lubrigante a la plancha.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  12. Siempre tienen un lugar en tus poemas.

    Besos animalito.

    ResponderEliminar
  13. La razón nunca tiene la razón...

    Encoge el corazón❤️...pero es un poemazo.

    💋💫

    Me encanta el cierre de La lechuza loca.

    ResponderEliminar
  14. Es lo que tienen los ojos amarillos... ahorcan nuestros sueños.

    ResponderEliminar
  15. Los sueños no deberían suicidarse.

    ResponderEliminar
  16. A veces la realidad es peor que las pesadillas que creamos

    ResponderEliminar
  17. Hoy en día los sueños andan algo así... no es su culpa, ni de nadie, o sí. Y sabes?? por unos ojos o por lo que sea cuando la flecha nos toca ... no hay mucha salida que digamos, Poeta.

    Mil besitos con cariño para ti y feliz día.

    ResponderEliminar
  18. A veces son preferibles los sueños a la razón.
    Un beso, Toro.

    ResponderEliminar
  19. Un sueño ahorcado en el diván de los pensamientos.
    Besitos para tu noche

    ResponderEliminar
  20. Los sueños ya no quieren ser soñados por nosotros.. siempre los acabamos por estropear, no somos de fiar, no señor... Mejor ahorcarse y negar la posibilidad.

    ResponderEliminar
  21. Aquí estoy de vuelta. Ayyy esas miradas, sean amarillas o de cualquier color..., si enganchan, atrapan y no hay otra y es que la lechuzas son muy mironas y agudizan mucho la mirada, puede que tengan anzuelos y los incautos piquen o piquemos. En fin, si te has dado cuenta que está loca, tendrás que tomar una decisión y lo mismo necesita una terapia o bien, que cada uno tenga su propia casa, que puede que sea lo mejor!!. ¡Qué cosas se te ocurren Xavi!!!
    Besicos muchos.

    ResponderEliminar
  22. La realidad supera a la ficción muchas veces!, aunque no tendrá que ver el psiquiatra también?
    Se me atraganta ese sueño sin nombre, se anuda a los pies...
    besitos Torito, muchos, para que renazca ese sueño.

    ResponderEliminar

  23. Cada vez que (dejamos que) un sueño se ahorca (ahorque)... perdemos la razón, la vida y el corazón.

    Beso... Xavi.
    Y mi mano en tu mano...

    🥀

    ResponderEliminar
  24. Hay tantos sueños así...
    Creemos otros.

    ResponderEliminar
  25. Tiene mucha fuerza tu poema y me ha gustado mucho!
    Quizás le empujó al suicidio, la cruda realidad.

    Besitos

    ResponderEliminar
  26. Me gusta esa lechuza loca y ojos amarillos
    Y esa razón que llora en un sillón del psiquiatra loco
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  27. Cuando se reza
    Dios siempre guarda silencio.
    Quizás, el silencio es la mejor respuesta.

    ResponderEliminar
  28. Asi están mis sueños, ahorcados... Saludos amigo Toro.

    ResponderEliminar
  29. Colgando
    de los días
    se balancea
    un sueño ahorcado.

    Ninguno de los dos poemas tiene desperdicio. Y siendo que no hablan de mundos muy distintos, "Un sueño ahorcado" me deja triste, mientras que con la Lechuza Loca no pude dejar de sonreír.

    ¿Le das un bocado haciendo el avión? ¡¡Eres un tierno!! No insistas en disimularlo.

    ;)

    Besos

    ResponderEliminar
  30. Son tantas las amenazas... desde una misma hasta el Imperio Galáctico.
    Un sueño cumplido es un milagro.

    Besos.

    ResponderEliminar
  31. Y mira que los sueños ahorcados proyectan sombras alargadas en su eterno balanceo...
    Otro gran poema.

    Bss.

    ResponderEliminar
  32. Razones frustradas. Habrá que renovarse o morir.

    ResponderEliminar
  33. Tal vez los sueño se ahorcan con los cabos sueltos de los pensamientos que tenemos estando en vigilia...

    ResponderEliminar
  34. Hermoso, una gran crítica a lo más helado de la neurótica realidad que mata sueños

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.